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La directora de ética de OpenAI se va en plena fuga de ejecutivos

La salida de ejecutivos de alto perfil ocurre justo cuando OpenAI se prepara para salir a la bolsa.
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La lista de salidas de alto perfil durante 2026 incluye a varios ejecutivos que estaban al frente de áreas estratégicas. (Kevin Dietsch/Getty Images)

Chloé Bakalar, la responsable de ética de inteligencia artificial de OpenAI, dejó la compañía después de menos de un año en su puesto. Su salida se suma a la cadena de movimientos en los niveles más altos de la empresa, que en los últimos meses ha perdido a responsables de producto, seguridad, marketing, ciencia y operaciones.

Bakalar llegó a OpenAI en 2025 procedente de Meta, donde había trabajado como jefa de ética. En OpenAI se encargaba de impulsar enfoques para el desarrollo y despliegue responsable de los sistemas de IA. También investigaba cuestiones relacionadas con la interacción entre humanos y sistemas de IA y la conciencia de las máquinas.

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El éxodo de OpenAI

Su salida ocurre después de otros cambios en los equipos relacionados con seguridad y alineación de modelos. Johannes Heidecke, quien dirigía Safety Systems, también dejó la compañía en julio, en medio de una reorganización que integró los equipos de seguridad con investigación. OpenAI colocó esas funciones bajo Mia Glaese, mientras Saachi Jain asumió de forma interina la dirección de Safety Systems.

Además, esta semana OpenAI perdió a dos de sus figuras más importantes del área comercial. El martes 11 de agosto, Brad Lightcap anunció su salida después de ocho años en la compañía. Lightcap ocupó durante años posiciones centrales en la operación de OpenAI y llegó a desempeñarse como director de operaciones. Antes de que existiera OpenAI, había trabajado con Sam Altman en Y Combinator.

Dos días después, Denise Dresser, quien llevaba ocho meses como directora de ingresos, anunció que dejaría la empresa. Dresser llegó a OpenAI en diciembre de 2025 después de dirigir Slack. Dali Rajic, quien era presidente y director de operaciones de Wiz.

La lista de salidas de alto perfil durante 2026 incluye a varios ejecutivos que estaban al frente de áreas estratégicas. En abril dejaron la compañía Kevin Weil, Bill Peebles y Srinivas Narayanan. Weil había sido director de producto y posteriormente pasó a dirigir OpenAI for Science; Peebles estaba al frente del equipo de Sora; y Narayanan era responsable de tecnología de las aplicaciones empresariales.

También dejó OpenAI Kate Rouch, directora de marketing, quien se apartó de su puesto para concentrarse en su recuperación de cáncer.

En julio, Joshua Achiam, jefe de futuros de OpenAI y antiguo responsable de equipos vinculados con seguridad y alineación de la misión, anunció su salida después de casi nueve años en la compañía. Achiam dijo que llevaba tiempo considerando la decisión y que veía posible trabajar en la misión de seguridad de la IA desde fuera de un laboratorio de frontera.

Ese mismo mes también se concretó la salida de Johannes Heidecke y el paso de Fidji Simo, una de las figuras más importantes de la estructura ejecutiva, a un papel de asesora de medio tiempo. Simo había asumido la dirección de Applications en 2025 y después se convirtió en una de las principales ejecutivas de OpenAI. Su salida de tiempo completo estuvo relacionada con problemas de salud y no con una renuncia provocada por la reorganización de la compañía.

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El momento financiero también importa

La rotación ocurre justo cuando OpenAI prepara una posible nueva etapa corporativa. El 8 de junio, la empresa confirmó que presentó de manera confidencial ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, la SEC, un borrador de registro S-1 para una posible oferta pública inicial. OpenAI aclaró que todavía no había decidido cuándo salir a bolsa y que la presentación simplemente le daba la opción de hacerlo antes si consideraba que era conveniente.

La compañía llegó a este punto después de una ronda de financiación que elevó su valoración a aproximadamente 852,000 millones de dólares. La operación convirtió a OpenAI en una de las empresas privadas de mayor valor del mundo.

En agosto, además, OpenAI completó una oferta de compra de acciones de aproximadamente 7,000 millones de dólares para que empleados actuales y antiguos pudieran vender parte de sus participaciones. A diferencia de operaciones anteriores, en esta ocasión la propia compañía habría comprado las acciones, según personas familiarizadas con la operación citadas por medios financieros. La transacción habría mantenido la valoración de 852,000 millones de dólares de la ronda de marzo.

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