En las conversaciones de contratistas, documentos y ejemplos de solicitudes declaradas al medio, uno de ellos relató que los rostros en las fotografías permanecían visibles mientras que otros pidieron que se identificaran de antemano las tareas con contenido perturbador. Asimismo, no se establece que un revisor lea todas las conversaciones de Copilot pero sí documenta casos en los que trabajadores acceden al prompt e imágenes para evaluar los resultados.
La exposición a material perturbador es un riesgo, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo , que identifica el contacto con ese contenido, la carga laboral y el aislamiento entre los problemas que enfrentan los moderadores de plataformas.
Por otro lado, una investigación publicada en el 2025 de arXiv llamado “Ya he visto suficiente: midiendo el impacto en la moderación de contenido en la salud mental”, estudió a moderadores de distintos países y encontró que entre 25.9% y 26.3% de las personas evaluadas alcanzó el umbral de probable trastorno por estrés postraumático.
Estas cifras muestran por qué recibir imágenes perturbadoras sin advertencia puede ser un problema laboral y no solo una incomodidad durante la evaluación. Por otro lado, también hay un impacto para los usuarios ya que una fotografía personal muestra rostros, espacios privados o a personas que no aceptaron que su imagen se enviara a un chatbot.
“Los rostros nunca se censuran y muchas de las indicaciones son de naturaleza sexual y de dudoso consentimiento”, declaró a 404 media un contratista que decidió conservar el anonimato.
Si esa solicitud llega a una evaluación humana, el archivo sale de la interacción que se puede pensar como “la herramienta y el consumidor” donde detrás hay un equipo de revisores humanos que leen peticiones para crear fetiches de pies, personajes animados infantiles o para acortar la falda de una mujer.
El material que reciben no es para analizar qué contenido sexual contiene sino para observar cómo trabaja la herramienta, si siguió las instrucciones de manera correcta, si conservó las partes de la foto que no debían cambiar para producir una imagen de mayor calidad, sin embargo en el proceso fue cuando algunos revisores mencionaron haber recibido fotos y peticiones sexuales que no esperaban.