Fotogalería: así luce el Estadio Azteca a una semana del Mundial 2026 y del México vs Sudáfrica
El inmueble presenta avances en su remodelación, con mejoras en gradas, tecnología, zonas VIP y señalización oficial rumbo al partido inaugural del Mundial 2026.
A una semana de que el balón empiece a rodar en el partido inaugural del Mundial 2026, el Estadio Banorte —antes Estadio Azteca— ya muestra la versión más avanzada de su transformación: un recinto prácticamente listo para recibir a México en su debut frente a Sudáfrica el 11 de junio.
El inmueble, uno de los más emblemáticos del futbol mundial, ha pasado por una remodelación de 18 meses que combinó modernización técnica, ajustes estructurales y una fuerte inversión financiada en parte por Banorte, dentro de un crédito por 2,100 millones de pesos otorgado a Grupo Ollamani, operador del estadio.
Aunque el proyecto logró concretarse para la justa mundialista, el camino estuvo lejos de ser terso: retrasos en obra, recortes de proyectos complementarios como una plaza comercial y un hotel, y tensiones con distintos actores marcaron el proceso de renovación.
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Las banderas de los múltiples países que participarán en el torneo ya lucen en lo alto del estadio.(Hector Vivas/Getty Images)
Un estadio renovado, pero sin su nombre comercial en el Mundial
En el marco del torneo, el recinto no podrá utilizar su denominación comercial. Pese al acuerdo de naming rights que lo rebautizó como Estadio Banorte, durante la Copa del Mundo será identificado como Estadio Ciudad de México, en cumplimiento de las reglas de la FIFA sobre patrocinadores oficiales.
Se aprecian altavoces y equipos de sonido instalados en la estructura superior.(Hector Vivas/Getty Images)
En el interior, el estadio ya luce completamente adaptado al lenguaje del torneo: se observan banners con la leyenda “FIFA World Cup 2026”, señalización oficial en distintas zonas y referencias constantes a “Mexico City” en muros, pasillos y áreas VIP.
En el exterior, un gran letrero con la leyenda “Ciudad de México” domina la fachada, reforzando su papel como sede inaugural del torneo.
Las gradas muestran renovación en butacas de distintos niveles.(Hector Vivas/Getty Images)
Así luce por dentro: césped, tecnología y zonas VIP
Las imágenes del inmueble muestran un estadio terminado. El césped híbrido luce en condiciones óptimas, con un verde uniforme y marcas de mantenimiento recientes.
Las gradas conservan la estructura icónica del estadio, con su apertura superior característica y un aforo distribuido en distintos niveles: desde butacas tradicionales en rojo y blanco hasta zonas superiores en tonos más oscuros.
El recinto integra ya la identidad visual del torneo en múltiples espacios.(Hector Vivas/Getty Images)
En términos de infraestructura, la remodelación incluyó más de 1,200 antenas Wi-Fi 6, actualización de iluminación LED, nuevos sistemas de audio y videovigilancia, así como áreas de hospitalidad de alto nivel con mobiliario de lujo.
Uno de los elementos más visibles son las zonas VIP, con mesas largas, ventanales panorámicos y asientos forrados en piel, diseñados para invitados especiales durante el torneo.
También se mantienen elementos emblemáticos como la estatua del aficionado en una de las secciones del inmueble, ahora rodeada por la nueva identidad visual del Mundial.
El estadio ya incorpora señalética oficial del Mundial 2026.(Hector Vivas/Getty Images)
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La deuda del Estadio Azteca con Banorte
La transformación del estadio forma parte de una estrategia más amplia de Grupo Ollamani, empresa vinculada a la familia Azcárraga, que obtuvo financiamiento de Banorte por 2,100 millones de pesos.
Al cierre de 2025, el saldo de la deuda ascendía a 1,672 millones de pesos, con un esquema de pago a 12 años y vencimiento en 2037. El capital comenzará a amortizarse a partir de 2027, tras un periodo de gracia.
La estatua del aficionado sigue presente en una de las gradas. (Hector Vivas/Getty Images)
El punto más delicado: el conflicto con los palcos
Más allá de la obra física, el mayor foco de tensión sigue siendo legal: los palcos del estadio.
Los contratos firmados en la década de los 60 otorgan a sus propietarios derechos de uso por 99 años, lo que ha generado un choque directo con las exigencias de la FIFA, que busca control total del inmueble durante el Mundial, incluidos los 927 palcos.
Se observan acabados renovados en corredores y accesos a las gradas.(Hector Vivas/Getty Images)
Para destrabar el conflicto, Grupo Ollamani acordó un pago de 62.4 millones de dólares a la FIFA, con el objetivo de permitir el acceso de los palcohabientes acreditados sin costo adicional durante el torneo.
Sin embargo, los propietarios agrupados en la AMTPP mantienen litigios abiertos. Entre sus reclamos están la restricción para introducir alimentos, la obligación de adquirir paquetes de hospitalidad y las limitaciones para transferir o rentar sus espacios.
La fachada exterior exhibe el letrero “Ciudad de México”.(Hector Vivas/Getty Images)
A unos días del inicio del torneo, incluso han advertido que podrían ingresar al estadio con notarios y actuarios judiciales si se les impide el acceso conforme a sus títulos de propiedad.
El césped híbrido luce en perfectas condiciones, con tono verde uniforme.(Hector Vivas/Getty Images)
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Un estadio listo en lo físico, pero aún en tensión
En lo operativo, el Estadio Ciudad de México luce listo para el silbatazo inicial. En lo jurídico y financiero, en cambio, todavía arrastra fricciones que no se resolvieron al mismo ritmo que la remodelación.
El Mundial 2026 no solo inaugurará el torneo en México. También pondrá a prueba uno de los activos deportivos más importantes del país, ahora convertido en un negocio de alto valor, con inversión, deuda, derechos en disputa y una operación bajo presión global.
Las bancas de los equipos fueron renovadas con un diseño más moderno y funcional.(Hector Vivas/Getty Images)