El permiso que necesita el estadio para operar
El Estadio Alfredo Harp Helú fue inaugurado en marzo de 2019 por el empresario del mismo nombre y el entonces presidente, Andrés Manuel López Obrador.
Desde 2015, año en que comenzó la construcción del inmueble, el Gobierno de la Ciudad de México, entonces encabezado por Miguel Ángel Mancera, otorgó un Permiso Administrativo Temporal Revocable al Centro Deportivo Alfredo Harp Helú para utilizar 77,798 metros cuadrados del terreno de la Ciudad Deportiva Magdalena Mixiuhca.
Si bien este permiso venció en noviembre de 2025, fue renovado por un nuevo periodo de 10 años para que los Diablos Rojos mantengan la operación del inmueble. En un principio, este permiso contemplaba un periodo de 30 años de operación, sujetos a una evaluación intermedia a los 10 años.
Esta situación ha generado inconformidad entre diversos grupos, principalmente en vecinos de la zona que denuncian la prácticamente nula retribución de parte de las autoridades del estadio, pues están obligadas a destinar 29.5 millones de pesos al año para el mantenimiento del inmueble.
Es importante precisar que esta concesión no indica derechos de propiedad sobre el inmueble, sino únicamente para “su uso, aprovechamiento y explotación”. Una situación similar pasa con el Estadio GNP Seguros, a unos metros del parque de pelota, donde el Gobierno capitalino es el propietario de la infraestructura, pero se cedió la operación a un particular: OCESA.
Actualmente, la directiva de los Diablos Rojos del México, encabezada por Jorge del Valle Mohar, mantiene la operación del inmueble.