¿Cómo funciona el FOMO?
Este fenómeno comienza con la digitalización. La gran cantidad de dispositivos que se utilizan, sumado a los múltiples canales de información que existen, han posibilitado que las personas estén mucho más cercanas a lo que está pasando en cualquier parte del mundo en tiempo real. Si bien estas conexiones han beneficiado la comunicación, también han traído consecuencias negativas en el comportamiento de las personas y el FOMO es una de ellas.
Este sentimiento provoca que los individuos estén pendientes de lo que hacen otros, hagan lo que sea para ser parte para evitar “quedarse afuera de eso”. En concreto, si una persona ve una foto en Instagram de varios famosos que están promocionando un mismo producto y el discurso es que “cambiará su vida”, se los ve felices y conformes, entonces, alguien que experimenta FOMO también querrá ser parte de ese grupo selecto que usa el producto, ya que no quiere estar por fuera de la moda.
Otro ejemplo es el de los retos virales que tanto se pusieron de moda en la pandemia. Influencers y usuarios de todo tipo no querían perderse la coreografía trending de TikTok, es decir, que iban a formar parte como sea de esa tendencia.
El FOMO y las criptomonedas
Entendiendo cómo funciona este fenómeno en el presente en cualquier ámbito de la vida, es más fácil saber la manera en la que el FOMO se cuela en las criptomonedas. Los inversores, en este caso, estarán pendientes constantemente de las noticias y de los movimientos de otros financistas con la única misión de dejarse llevar por esas tendencias.