Los investigadores encontraron que la intervención de tres meses con almendras revirtió la prediabetes, o intolerancia a la glucosa, a niveles normales de azúcar en la sangre en casi una cuarta parte (23.3%) de las personas.
En ambos estudios, 60 personas comieron 20 gramos de almendras 30 minutos antes del desayuno, almuerzo y cena. Notaron un mejor control de la glucosa con el tiempo a través de estrategias dietéticas como incluir almendras podría ayudar a evitar la progresión de la diabetes.
"Los resultados de nuestros estudios indican que las almendras podrían ser un diferenciador clave para ayudar a regular los niveles de glucosa en la sangre como parte de una estrategia dietética", explicó el autor principal del estudio, Anoop Misra, profesor y presidente del Centro de Excelencia para la Diabetes, Enfermedades Metabólicas de Fortis-C-DOC y Endocrinología de Nueva Delhi.
La composición nutricional de fibra, grasas monoinsaturadas, zinc y magnesio de las almendras trabajan juntos para ayudar a proporcionar un mejor control glucémico y reducir el hambre, dijeron los investigadores.
Seema Gulati, jefa del Grupo de Investigación en Nutrición de la Fundación Nacional de Diabetes, Obesidad y Colesterol y coautora de los estudios, señaló que en vista de la creciente prevalencia de esta enfermedad, las estrategias dietéticas como consumir almendras 30 minutos antes de las comidas principales ofrecen una buena opción para disminuir el pico en los niveles de glucosa en sangre después de las comidas.