La ciudad también incorporó audiodescripciones en obras de teatro y espectáculos para personas ciegas, además de recorridos sensoriales guiados por personas con discapacidad visual donde los visitantes recorren el centro histórico con los ojos vendados mientras identifican aromas, sonidos y texturas.
La estrategia incluso transformó parte de la infraestructura urbana. San Luis Capital adaptó el primer cuadro del centro histórico con rampas, guías podotáctiles y señalización braille, una intervención que requirió cerca de seis millones de pesos y permisos especiales por tratarse de una ciudad patrimonio.
Claudia Lorena Peralta enfatiza que San Luis Capital quiere convertir la inclusión en parte de su marca turística y también intenta responder a un problema poco visible dentro del turismo mexicano: la discriminación.
Peralta asegura que más del 90% de las personas sordas se percibe discriminada cuando viaja. Muchas veces porque hoteles, restaurantes y actividades culturales todavía no saben cómo comunicarse con ellas.
Por eso el modelo de San Luis Capital también involucra inclusión laboral. Anteriormente las personas con discapacidad dentro del ayuntamiento solían concentrarse únicamente en el DIF municipal, pero que en esta administración comenzaron a integrarse en distintas áreas, incluido turismo.
Dentro del área de turismo trabajan personas ciegas, sordas y con discapacidad psicosocial que ayudan a diseñar las experiencias desde su propia vivencia. Y todos los integrantes del equipo aprenden lengua de señas para poder comunicarse entre sí y atender visitantes. “La lengua de señas es nuestra puerta y es nuestro derecho”, dice Luis Fernando.
“Muchas adaptaciones ni siquiera requieren grandes inversiones. Un menú braille, por ejemplo, cuesta alrededor de dos pesos”, dice Peralta.
El desafío más complejo, asegura, fue cambiar la manera en que se entiende la inclusión. “Quien tiene que decir qué necesita un viajero con discapacidad son las propias personas con discapacidad”, afirma.
San Luis Capital espera superar este año el millón de visitantes hospedados en hoteles, una cifra que nunca había alcanzado en su historia. Y parte de esa apuesta pasa por algo que durante mucho tiempo quedó fuera del turismo mexicano: construir experiencias donde más personas puedan sentirse incluidas.
Más empleo para personas con discapacidad
El debate sobre inclusión laboral está creciendo de a poco. Este año el gobierno federal presentó el Programa Nacional de Trabajo y Empleo para las Personas con Discapacidad 2026-2030, una estrategia enfocada en empleo formal, capacitación y eliminación de barreras dentro del mercado laboral.
Además, hay varias iniciativas recientes relacionadas con inclusión laboral de personas con discapacidad en el país, aunque todavía no existe una reforma federal aprobada que obligue a todas las empresas privadas a contratar un porcentaje específico.
La más fuerte es una propuesta presentada en la Cámara de Diputados para reformar la Ley Federal del Trabajo y establecer que las empresas con más de 50 empleados contraten al menos 5% de personas con discapacidad.
La iniciativa fue impulsada por la diputada federal Mónica Herrera Villavicencio y parte de que solo 38% de las personas con discapacidad participa en el mercado laboral y muchas lo hacen en la informalidad.