El conflicto entre la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y las firmas que construyeron los gasoductos que aun no han sido puestos en operación, y por los que el gobierno está pagando, afecta tanto a los consumidores de México, como al mercado de Estados Unidos. Por un lado, de este lado de la frontera, la parálisis no permite acceder a gas natural a bajos precios, mientras que en el país vecino se ven reducida la oportunidad de exportación a México, que es además, el principal destino de sus ventas al exterior de este energético, asegura Carlos Pascual, vicepresidente senior de la consultora IHS-Market.