La lucha de los productores de tomate parece no tener fin. Estados Unidos no quita el dedo del renglón e insiste en inspeccionar el 100% de las importaciones de tomate para poder eliminar el arancel de 17.5% que los exportadores deben pagar desde mayo, una medida que afectaría la entrada de 120,000 camiones de tomate diario y que “no tiene función o motivación fitosanitaria alguna”, publicó Jesús Seade, subsecretario y negociador comercial para América del Norte, en su cuenta de Twitter. "Esta medida es totalmente inaceptable para el gobierno", señaló.