Durante el foro Bulding Backbetter: Reducir riesgos después de un evento, especialistas consideraron que el país debe ser más resiliente ante este tipo de eventos catastróficos, sobre todo considerando algunos datos: en los últimos 50 años los desastres naturales aumentaron 36%, con 300,000 personas fallecidas y 20,000 millones de dólares en pérdidas, de acuerdo con Walter Cotte, director regional de la Federación Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja para América y el Caribe.
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México debe contar con un plan de building back better, se trata de un enfoque que se centra en la preparación y planeación para ayudar a que ante cualquier eventualidad, la reconstrucción no resulte incosteable a nivel económico y social.
Henry Peralta, fundador y CEO de la consultora Soluciones Resilientes, comenta que tener un plan de resiliencia tiene un triple efecto: aumenta la resistencia ante futuros eventos, permite una adaptación positiva y mejora la preparación para absorber la crisis.
"De esta forma reconstruir mejor implica superar la normalidad que generó la crisis. Es decir, su objetivo es transformar la realidad existente hacia una nueva. Crear anticipadamente resiliencia reduce los costos de una reconstrucción", dijo Peralta.
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Asegurar un programa de reconstrucción depende además de contar con instrumentos financieros que ayuden con los costos. En la planeación pueden ser fondos contingentes, asignaciones presupuestales o seguros indexados, mientras que en la ejecución entran créditos post desastres o aseguramiento de activos, indica Salvador Pérez, quien se desempeñó como director general adjunto de Administración de Riesgos de la Secretaría de Hacienda.
"El tener una preparación desde el punto de vista financiero combinando diversos instrumentos permitirá en un tiempo posterior al desastre llevar un buen proceso de reconstrucción" comentó Pérez.