“Nos está costando mucho trabajo convencer a nuestras casas matrices de continuar invirtiendo en México. En 2019, la economía mexicana no creció (…) lo cual se explica, en buena medida, por la incertidumbre generada por el diseño y ejecución de políticas públicas, el sistemático cambio de reglas para hacer negocios y los constantes mensajes políticos en contra de los mercados y las empresas, elementos que han inhibido la inversión”, consideró Claudia Jañez, presidenta del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales, en conferencia de prensa.
Aunque la representante del sector privado indicó que no han salido inversiones del país, consideró que hay un espacio para elevar la proporción de 10% del Producto Interno Bruto que actualmente invierten, la cual también se ve afectada porque las inversiones se están yendo hacia otros países.
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Al respecto, Carlos Salazar Lomelín, presidente del CCE, refirió que al cierre de 2019 las empresas ganaron 0.73% en la participación de todo lo que importa Estados Unidos, el mayor mercado para las empresas con operaciones en México. Sin embargo, esta proporción estuvo a la par de otras economías como Vietnam, algo inusual por su ubicación geográfica.
“Las condiciones están alineadas para que México inicie un proceso de crecimiento basado en procesos de inversión. México sigue teniendo niveles de inversión respecto al PIB muy pequeños, el año pasado no se llegó ni a 21%. Si no movilizamos 25% del PIB entre inversión publica y privada, no tendremos crecimiento y no podremos generar más empleos”, dijo.