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“Las matemáticas simples son las que impulsarán la mayoría de las decisiones de compra de automóviles en 2020. Prevemos que habrá un cierto resguardo por parte de los consumidores habituales de estos modelos”, dice Guido Vildozo, analista de IHS Markit.
Según datos de Inegi, en abril de 2019 se vendieron 24 unidades eléctricas de los cinco modelos disponibles entonces. Un año después, en medio del desplome de los precios del petróleo, la cuarentena y con los primeros síntomas de la crisis económica, se vendieron 18 unidades eléctricas con el doble de oferta disponible en el país.
También las ventas de híbridos registraron caídas en abril: Toyota vendió la mitad de Prius, comparado con el mismo mes de 2019. Hyundai, que en abril de 2019 vendió 103 unidades de su modelo híbrido Ioniq, ahora solo comercializó 26. Las ventas del híbrido Honda Insight se redujeron a 11 unidades, desde las 124 vendidas en el mismo mes de 2019.
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Además, los fabricantes prevén retrasos en las regulaciones enfocadas en la reducción de emisiones, que en los últimos años habían impulsado el desarrollo de más modelos eléctricos.
El 98% de las 140 compañías automotrices, entre fabricantes de vehículos y de autopartes, encuestadas por IHS Markit a principios de abril, esperan que la regulación europea que les exigiría un promedio de emisiones de 95 CO2 / km se retrasará al menos un par de años. El 11% de los encuestados también indicó que las metas de emisiones que otros países habían anunciado para 2025 también podrían verse afectadas.
Debido a esto, una quinta parte de las compañías encuestadas dijo que las inversiones en investigación y desarrollo de tecnologías de electromovilidad, como nuevas generaciones de baterías, motores eléctricos y electrónica de potencia, serán las más castigadas en el corto plazo.
No obstante, Vildozo opina que la movilidad eléctrica no tiene marcha atrás. “Quizá ahora habrá algunos planes de negocio que puedan generar una pérdida. Sobre todo aquellos [modelos] que vayan a ser lanzados en el corto plazo, en un ambiente de incertidumbre, recesión y gasolina barata. Pero el desarrollo de carros eléctricos llegó a un punto de no retorno", dice el analista.