Michelle Fridman, secretaria de turismo de la entidad, explica la caída en los indicadores turísticos ha sido en parte natural por la pandemia, pero también inducida por las restricciones sanitarias a nivel estatal, por lo que ha sido hasta en días recientes que han podido registrar capacidades de alrededor de 25%.
“Alcanzamos a tener una ocupación 0%, pero no porque no hubiera turistas queriendo llegar a Yucatán queriendo pasar la cuarentena aquí, sino porque realmente fue una indicación del gobierno del estado”, explica en entrevista.
Las consecuencias de la pandemia han sido devastadoras para la industria en la entidad. Entre el 24 de marzo y el 18 de junio, se registraron 274 cancelaciones de vuelos hacia el estado, y fue hasta el mes pasado que se alcanzó una ocupación hotelera promedio de 6.1% luego de tener niveles entre 0% y 1% durante abril.
Además, hasta finales de junio, los prestadores de servicios turísticos del estado calculaban una pérdida de casi 380 millones de pesos en el transcurso del año, de acuerdo con una encuesta realizada por la Secretaría de Fomento Turístico del Estado.
Sin embargo, la estrategia de contención ha traído “buenos resultados” en la parte sanitaria, considera la secretaria, a pesar de que recientemente el gobernador Mauricio Vila Dosal advirtió de falta de personal hospitalario y un relajamiento en las medidas sanitarias por parte de la población.
“Seguimos batallando, pero (la reducción de capacidad) también nos ha permitido dar una imagen positiva hacia fuera (…) Al final, aquellos destinos que hagan bien el manejo sanitario también serán bien retribuidos por los turistas que sentirán confianza”, indicó Fridman.