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4 formas en que Stellantis cambiará la operación de FCA y Peugeot

¿Ambas marcas compartirán pisos de venta? ¿Consolidarán líneas de producción? ¿Habrá despidos? Carlos Tavares, director ejecutivo de Stellantis, responde en su primera conferencia de prensa.
mar 19 enero 2021 01:58 PM
Carlos Tavares, Stellantis
Carlos Tavares, director ejecutivo de Stellantis, definió a la nueva corporación como un “escudo” que permitirá a ambos grupos tener el tamaño suficiente para poder diluir los costos de la electrificación y la conducción autónoma.

Reducir costos. Este es el objetivo que perseguirá Stellantis, la nueva corporación que surge tras la fusión del grupo italoestadounidense Fiat-Chrysler con el grupo francés PSA. Mediante diversas sinergias en ingeniería y desarrollo, producción y logística entre ambos grupos, la nueva corporación buscará generar ahorros de 5,000 millones de euros (unos 6,000 millones de dólares) hacia 2025, en un momento en el que la industria automotriz atraviesa una crisis global debido a la pandemia de coronavirus.

Carlos Tavares, director ejecutivo de Stellantis, definió a la nueva corporación como un “escudo” que permitirá a ambos grupos tener el tamaño suficiente para poder diluir los costos de la electrificación y la conducción autónoma. “Ahora vemos que las cosas que no podíamos hacer cuando cada grupo estaba por su lado, podremos lograrlas gracias a la escala”, dijo el directivo en la primera conferencia de prensa dada como cabeza de Stellantis.

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El objetivo de la nueva corporación, que tendrá su sede en Ámsterdam y que cotiza en las bolsas de Milán, París y Nueva York, es lanzar 10 nuevos modelos electrificados durante este año y que hacia 2025 cada uno de los vehículos comercializados tenga una alternativa enchufable. Pero esto no es barato.

Hoy, la mayoría de los fabricantes de vehículos no obtiene beneficios de la venta de vehículos eléctricos. Según datos de la consultora McKinsey, producir modelos a baterías cuesta hasta 12,000 dólares más que producir la versión con motor a gasolina.

Pero hay una clara oportunidad de reducir costos -McKinsey calcula que hasta 7,000 dólares- utilizando una plataforma de vehículos eléctricos modular y flexible, que permita desarrollar varios modelos, desde un hatchback subcompacto hasta una pickup full size, a fin de lograr más volumen.

Alcanzar una mayor escala, que permita reducir costos tanto para el desarrollo de modelos eléctricos como para los modelos a gasolina de las 14 marcas que ambos grupos comercializan, es una de las llamadas “sinergias” que permitirá Stellantis. “Queremos tener marcas diferenciadas al tiempo que aseguramos que los componentes que no se ven -como el motor, la transmisión o los paquetes de baterías- sean competitivos en costo”, dijo Tavares.

Pero estas sinergias que, según el ejecutivo, trascenderán el terreno productivo y permearán otras áreas del negocio, como la ingeniería, la distribución y la comercialización, generan preguntas sobre cómo esta fusión impactará la operación de ambos grupos en los mercados en los que tienen presencia. ¿Compartirán pisos de venta? ¿Consolidarán líneas de producción? ¿Habrá despidos? Carlos Tavares responde los cuestionamientos.

1. Red de concesionarios

Hasta ahora, Peugeot y Fiat-Chrysler mantienen redes de distribución independientes, y todo indica que lo seguirán haciendo en el corto plazo. “Queremos asegurarnos de que las marcas se mantengan diferenciadas y no se canibalicen”, dijo el ejecutivo.

Aunque Fiat-Chrysler opera concesionarios multimarca, donde lo mismo se puede comprar un Jeep que una pickup Ram, una minivan de Chrysler o un súper deportivo de Dodge, no hay una canibalización en tanto que cada marca atiende a un segmento de mercado diferente. Pero Peugeot sí tiene varias marcas que compiten por clientes similares, como Opel y Citroën, por lo que meterlas a todas en un mismo espacio podría resultar contraproducente.

La fusión de las redes de concesionarios es el último escalón para llegar a una distribución más eficiente. Compartir patios logísticos para el almacenamiento de unidades, proveedores de transporte -madrinas, navieras y líneas de ferrocarril- o agencias aduanales, a fin de reducir complejidad y costos, son otras áreas que Stellantis puede explorar.

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2. Nuevas marcas en Norteamérica

Stellantis ahora agrupa a 14 marcas de vehículos -nueve de Fiat-Chrysler y cinco de PSA- y la llegada de algunas nuevas a Norteamérica, sobre todo del grupo PSA, ha sido objeto de especulación. ¿Peugeot en Estados Unidos o Citroën en México?

“No, por ahora”, dijo Tavares. El representante de Stellantis dice que antes de lanzar nuevas marcas que hasta ahora no tienen presencia en algunos mercados, la corporación se enfocará en mejorar el posicionamiento de las actuales. “Fiat-Chrysler tiene una fuerte presencia en Estados Unidos y Peugeot en Sudamérica. Pero aún hay margen para crecer. Entonces vamos a focalizarnos en reforzar lo que ya está ahí”, aseguró.

Las ventas de Peugeot en México apenas representan 1% del total y en septiembre Igor Dumas, director general de Peugeot México y vicepresidente de operaciones de la Zona Panamericana para PSA, dijo en una conferencia con medios que, en el corto plazo, el objetivo de la compañía es fortalecer la presencia de Peugeot en el país antes que traer a Citroën.

3. Cierre de plantas

La nueva alianza abre la posibilidad a que ambos grupos no solo compartan plataformas y proveedores de piezas, sino también plantas. No suena descabellado que la próxima pickup de Peugeot se ensamble en algún complejo de Fiat Chrysler. Sin embargo, esta consolidación de líneas de producción puede impulsar el cierre de algunas fábricas que ahora ya están subutilizadas, por ejemplo, en Sudamérica.

“Nuestro compromiso es no cerrar ninguna planta como consecuencia de la fusión”, dijo Tavares. Sin embargo, el ejecutivo matizó al explicar que la viabilidad de una planta depende de la competitividad de los mercados. “Llega un momento en el que los aranceles, las normativas y las exigencias a veces son tantas, que ya no se puede más… Esto es algo que nos puede conducir a tener que tomar decisiones difíciles como el cierre de una planta”, añadió.

El ejecutivo dijo que aunque por ahora Stellantis “no está en esta situación”, el anuncio hecho la semana pasada por Ford de cerrar sus tres plantas en Brasil “es una alerta de que hay límites”.

El grupo PSA tiene tres plantas en Sudamérica, en Argentina, Brasil y otra que comparte con su socio Nordex en Uruguay. Fiat-Chrysler opera tres plantas en Sudamérica, dos en Brasil enfocadas en modelos Fiat, y otra en Argentina.

En México, Peugeot no tiene operaciones de manufactura, mientras que Fiat-Chrysler tiene dos plantas, en Coahuila y Estado de México, dedicadas al ensamble de pickups y SUV, que se exportan principalmente a Norteamérica.

4. Despidos masivos

La fusión de ambos grupos inevitablemente generará duplicidad de posiciones a lo largo del organigrama de la nueva corporación, con lo que se ha especulado sobre la posibilidad de despidos masivos. No obstante, Tavares ha dicho que el espíritu de Stellantis “no es cortar presupuestos”, sino “generar sinergias que permitan elevar las ganancias”.

“Lo que hubiera sido realmente dramático, en términos de empleos, es que no hubiéramos podido fusionarnos… Los márgenes (en la industria) son cada vez más bajos y las empresas tienen que encontrar nuevas maneras de ser más eficientes para no morir”, dijo Tavares.

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