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"Los cines vendimos 41,000 mdd en 2019, difíciles de replicar en el streaming"

Alejandro Ramírez, CEO de Cinépolis, prevé que los grandes estrenos con ventanas de exclusividad en salas levanten la taquilla para cerrar el año con 80 millones de espectadores en México.
jue 14 octubre 2021 05:03 AM
Alejandro Ramírez, director general de Cinépolis
Alejandro Ramírez, director general de Cinépolis, explica que la cadena tuvo que cerrar 13 complejos de manera permanente.

Octubre es un buen mes para el cine de terror, pero las salas empiezan a salir de la pesadilla en la que viven desde el inicio de la pandemia. Con la mayor parte de los locales ya abiertos —aunque a un ritmo desigual según los países y sus avances en sus programas de vacunación—, las grandes cadenas de exhibición empiezan a frotarse las manos, ahora sí, ante los próximos estrenos que prometen elevar la taquilla: la nueva entrega de James Bond (ya en salas) o la nueva versión de 'Dune', que llegará la próxima semana.

"Estuvimos en estado de semi hibernación por meses", dice Alejandro Ramírez, director general de Cinépolis. Por la crisis, esta empresa tuvo que detener sus planes de inversión y cerró de forma permanente 13 complejos: 10 en México, uno en Estados Unidos, uno en Argentina y otro más en España. Ahora, la cadena de exhibición mexicana, la tercera más grande a nivel mundial en número de salas y la segunda por venta de boletos, tiene como meta cerrar este año —en el que celebra su 50 aniversario— con un total 81,178,504 asistentes. Esto supondría un crecimiento de 92% respecto al año pasado, que cerró con 42.3 millones.

Por ahora, los ingresos por venta de boletos de la cadena están 35% arriba de los del año pasado, pero la clave será el último trimestre del año. El porcentaje de ocupación aún es bajo (8.1% en México en septiembre) pero con el incremento de personas vacunadas y la llegada de estrenos con ventanas exclusivas para salas de 45 días antes de su estreno en plataformas de streaming, Ramírez es optimista.

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Expansión: Cinépolis cumple 50 años en un momento muy complejo para el sector. El año pasado, en una entrevista a Expansión por estas mismas fechas, decía que estaba siendo la peor crisis de la historia de la industria. ¿Cómo ha evolucionado esta película?

Alejandro Ramírez: Estamos empezando a salir de esta, que sin duda ha sido la crisis más profunda que ha vivido nuestra industria, y ya estamos empezando a ver señales de recuperación en la mayoría de los mercados. La pandemia se ha prolongado mucho más de lo que lo imaginamos inicialmente. En México ya estamos abiertos al 100% y casi ya abiertos en todo el mundo, salvo algunos cines de Indonesia. De las 6,706 pantallas que tenemos en el mundo [repartidas en 19 mercados], debemos tener el 98% ya abiertas. Ya también con aforos muy altos, en muchos países ya al 100%, lo que también es muy importante.

Y, sobre todo, con contenidos importantes y constantes, que eso es bien importante. De repente, en la pandemia teníamos por allá un estreno, luego otro, luego cerraban en Europa, luego en Estados Unidos... Como la trayectoria de la pandemia no fue uniforme en todo el mundo, los estrenos tampoco lo fueron. Y no solamente tenemos contenidos continuos y constantes, sino también con ventana de exclusividad en salas de cine. Ya se estrenó James Bond, Sin tiempo para morir, y vienen las películas de los estudios de Hollywood, incluyendo todas las de Disney, y de aquí a fin de año todas tienen una ventana de exclusividad de 45 días . Esto es muy importante, porque Disney durante la pandemia experimentó mucho e hizo muchos estrenos simultáneos (en salas y Disney+), inclusive con algunos estrenos exclusivos para su plataforma digital. Ahora, tanto Disney como Universal, Warner, Paramount y Sony están teniendo ventanas de exclusividad para salas de cine.

Y para 2022, al menos Warner ya se comprometió a que todo su contenido va con una ventana de 45 días en exclusiva [este año, casi todos sus grandes estrenos han llegado al mismo tiempo a HBO Max]. En 2021, en Estados Unidos estrenaron todos sus contenidos en simultáneo. Ya aprendieron de esa experiencia, no fue la mejor. Se percataron de que el gran ganador de los estrenos simultáneos era la piratería, porque los piratas tienen una copia digital disponible en el minuto uno que se estrena en todos los idiomas y con calidad digital. Eso hizo que las películas que se estrenaron en simultáneo fueran las más pirateadas. En cambio, las películas que tuvieron su ventana, como Rápidos y furiosos 9 o Un lugar en silencio 2, no llegaron a ser las películas más pirateadas hasta la sexta semana después de su estreno en salas. Le ganamos seis semanas a la piratería, lo cual no es menor.

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¿Cómo se gestiona una crisis así cuando se está en tantos mercados con diferentes situaciones y medidas sanitarias?

Fundamentalmente, reduciendo el gasto y la inversión al mínimo, porque no teníamos claridad de cuándo iba a finalizar esta pandemia. Ahora tenemos mucha más. PCon los porcentajes de vacunación en los países, el nivel de contagios y de enfermos graves ha bajado drásticamente, y el de hospitalizados y fallecidos también. Eso ya nos permite empezar a poder trabajar mejor y recontratar personal operativo, empezar a invertir más y gastar más para la operación.

Pero estuvimos en estado de semi hibernación por meses. De entrada, estuvimos más de seis meses cerrados en la mayoría de los países y, en algunos como Perú, un año y medio. En otros donde ya habíamos abierto, como la India, que abrió en noviembre del año pasado y se había recuperado muy rápido, fue donde inició la variante Delta, y en abril de este año nos cerraron todo India y apenas reabrimos en agosto. Como la trayectoria ha sido distinta en cada país, hemos tenido que ser muy flexibles, muy versátiles para entender que la recuperación no necesariamente iba a ser uniforme, como tampoco lo fue la pandemia. Hay países que se están recuperando más rápido porque llevan porcentajes mucho más elevados de vacunación que otros, y donde la gente ha recuperado la confianza para salir y retomar sus actividades normales prepandemia.

Antes de la pandemia, Cinépolis estaba invirtiendo en experiencia de usuario, en digitalizar la venta en dulcería y de boletos. ¿Esta recuperación desigual va a alterar estos planes de digitalización?

Las inversiones que estamos posponiendo son las de nuevas salas de cine, las aperturas. Las que estamos haciendo en tecnología para robustecer y enriquecer la experiencia de usuario están continuando. Se detuvieron en la pandemia, pero ya se retomaron. No podemos detener inversiones en tecnología, como el tema de la app. Ahora estamos en proceso de digitalizar el programa de lealtad (Club Cinépolis) y estamos enriqueciendo las capacidades para que a través de la app se puedan adquirir alimentos y bebidas no solo en VIP, sino también en Cinépolis tradicional.

La app para alimentos y bebidas ya funciona en muchos cines, y también en los cines que tiene el concepto ‘atmósfera’, como llamamos nosotros, como en Cumbres Monterrey o Terraza Coapa [en la Ciudad de México]. En estos cines, toda la experiencia es digital: tienes un kiosko para adquirir tus alimentos y todo te lo entregan en un solo punto, en lugar de tener que hacer una fila en la dulcería y otra en la cafetería si vas a comprar palomitas y café y una crepa. Estamos invirtiendo para eventualmente acabar con una sola fila. Pero no es uniforme, porque el desdoblamiento de esta evolución tecnológica va a ir por fases y por cines, partiendo de aquellos de mayor afluencia hacia los de mediana.

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Ya hemos hablado de cómo ha sido la convivencia con los estrenos simultáneos en streaming, pero ¿cómo visualiza que será la relación a futuro entre las plataformas y los cines?

Yo diferenciaría entre las plataformas de streaming que son propiedad de un estudio de Hollywood y las que nacieron como plataformas de streaming. Una cosa son Disney+, HBO Max, Peacock y Paramount+, y otra Netflix, Amazon Prime y Apple TV+. Los estudios de Hollywood tienen también el deseo de maximizar la rentabilidad de sus inversiones en cada película, y se han dado cuenta de que la forma es explotando todas y cada una de las ventanas. Primero la ventana de salas de cine, luego la venta o renta electrónica. En plataformas como Disney+, películas como Mulán salieron solo en la plataforma con un costo de 30 dólares, en México de 320 pesos. Y con películas como Black Widow o Cruella, que salieron en simultáneo con ese precio, la experiencia es que Black Widow se volvió la película más pirateada desde el primer día de su estreno. Y eso afecta tanto al estudio como a los distribuidores.

Luego tienes las otras, que producen para alimentar el contenido de sus plataformas. Algunas han experimentado con estrenos en salas de cine, pero con ventanas muy cortas. Mi aspiración es que en el tiempo también estas plataformas reconozcan que para que una película genere opinión pública y publicidad boca a boca, no hay mejor plataforma que las salas de cine. Esperamos que en el tiempo empiecen a producir algunas películas sí directamente para sus plataformas, pero otras para pantalla grande, y que luego vayan a sus plataformas.

¿Qué margen de negociación tienen las cadenas de exhibición para lograr estas ventanas y para determinar cómo va a ser el consumo de cine en el futuro?

El margen de negociación radica en que, en 2019, las salas de cine vendimos 41,000 millones de dólares para Hollywood, y esos 41,000 millones de dólares son difíciles de replicar o sustituir con suscripciones de 5, 9 o 12 dólares. La realidad es que los estudios saben que esos 41,000 millones de dólares estuvieron ahí y pueden volver a estar ahí. Ese es el poder de negociación que tenemos las exhibidoras: saben que ahí hay un negocio potencial que ha sido muy importante para los estudios en el pasado y que viene a complementar los otros canales para experimentar o vivir una película.

Además, no en todos los países existe la misma penetración de banda ancha en los hogares. En algunos, como en Estados Unidos o en Europa o Japón, la penetración es muy alta, pero hay otros donde no y no todo el mundo tiene los recursos para tener una o múltiples suscripciones a servicios de streaming, y donde además el cine es el entretenimiento más barato fuera de casa, como en México o la India. México tiene el precio de cine más barato de los 19 mercados donde opera Cinépolis, junto con la India.

Para cerrar esta parte sobre el streaming, ¿cómo ha crecido la plataforma Cinépolis Klic? ¿Cómo ha aportado a la empresa en estos meses de cines cerrados o con aforos limitados?

Klic es una plataforma básicamente transaccional, para renta y venta de películas o series en formato digital, no un servicio de suscripción. En la pandemia creció mucho en los primeros meses de confinamiento, porque todavía había estrenos que no llegaban a las plataformas digitales y esos títulos nos sirvieron para tener un ingreso adicional en los meses en los que los cines estuvieron cerrados. Además, intensificamos el número de eventos en vivo que teníamos en la plataforma, porque en el momento en el que todos estábamos confinados en nuestros hogares, tampoco había conciertos u obras de teatro y los llevamos a los hogares a través de Klic. Klic no puede ni por mucho compensar lo que dejamos de ganar por tener las salas cerradas, pero es un ingreso que ayuda en estos momentos tan complejos.

¿Qué porcentaje de los ingresos de la compañía planea que deberían venir de Klic?

No tenemos una meta de porcentaje de los ingresos totales, porque además los tamaños de las rebanadas se están modificando por la pandemia y la recuperación de cada mercado. Klic se enfrenta también a una competencia muy fuerte con otro tipo de plataformas transaccionales y de suscripción, pero nuestra aspiración es que siga siendo rentable para el grupo y que nos permita ampliar el ecosistema Cinépolis a los hogares. El vínculo que tuvo Cinépolis con los clientes leales en el confinamiento fue a través de Klic, y con los productos de dulcería que mandamos a través de Uber Eats, Rappi y Didi Food. Se trataba de mantener algo de vínculo con los clientes en momentos en los que las salas estaban cerradas.

Con la gente volviendo a las salas, ¿cómo espera cerrar el año en cuanto a venta de boletos?

En 2020 solo tuvimos dos meses normales: enero y febrero. En marzo empezaron la pandemia y los cierres. A mediados y finales del verano reabrimos algunas ciudades, pero con muchas limitaciones operativas. En 2020, comparado con 2019, perdimos 81% de la venta. Ahora, en lo que va de 2021, estamos 35% arriba de 2020. El último trimestre promete ser el mejor del año, porque desde octubre tenemos muy buenas películas. Empezamos a finales de septiembre con James Bond y le siguió Venom. Luego vienen películas muy importantes como Dune, que estuvo en el Festival de Venecia y le ha ido muy bien en Europa; Eternals, Encanto, Spider-Man, Halloween Kills… Esta diversidad de géneros y de contenidos va a permitir que el último trimestre del año sea mejor. Espero que terminemos significativamente arriba de 2020. Estamos esperando alrededor de 80 millones de asistentes para 2021.

En este aniversario tan complejo, ¿cuál le gustaría que fuera el siguiente hito de Cinépolis?

Por ahora, que en 2022 nos recuperemos a niveles de ventas similares a los que tuvimos en 2019, que podría suceder porque hay una cartelera muy atractiva, por títulos que se atrasaron tanto de 2020 como de 2021: Morbius [del universo Marvel], The Batman [con Robert Pattinson], Sonic, la película 2, Thor 4, Top Gun Maverick y Minions. Son señales positivas de la fe que le tienen los estudios a la ventana de cine. De los 25 títulos grandes de 2020, solo cinco se fueron a plataformas de streaming, el resto se detuvieron para estrenarse en salas en 2021 o 2022. También en 2022 se estrena Jurassic Word Dominion, Indiana Jones 5, Black Panther 2, Shazam 2, Fantastic Beast 3, Misión Imposible 7, Halloween Ends o Capitana Marvel 2. Y una película que llevamos una década esperando: Avatar 2. Va a ser un año tan cargado de contenidos que puede igualar o acercarse mucho a los números que tuvimos en 2019.

¿Y cómo seguirá el apoyo al cine mexicano?

Para nosotros es fundamental que el cine mexicano siga teniendo un lugar especial en la taquilla anual. Esperamos y es nuestro deseo que llegue a más del 10%, y ha venido oscilando por ahí en los últimos años. A nosotros nos gustaría que llegase a 14% o 16%, como en otros mercados. Acabamos de reestrenar, por ejemplo, una película que ganó nueve premios en los Ariel [de los 16 a los que aspiraba], Sin Señas Particulares, que yo vi en el Festival de Morelia, donde ganó. Y como esa acabamos de estrenar Chilangolandia, que se está perfilando para ser la tercera película hasta el momento más exitosa del año. Películas como esas y otras que vienen en los próximos meses nos hacen pensar que el cine mexicano puede mantener su 10% de la taquilla anual, pero esperamos que logre más.

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