Publicidad

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

En la reventa de boletos, los 'influencers' son sólo la punta del iceberg

Esta práctica cobró relevancia tras la denuncia de una influencer que vendía 108 entradas para el Corona Capital. Aunque la tendencia no es nueva, ponerle un alto es difícil sin una legislación.
jue 01 septiembre 2022 07:56 PM
 Tickertmaster
La reventa de boletos es una práctica común en México. (GreenPimp/Getty Images)

Hace un par de semanas, una influencer compartió en sus redes sociales que tenía en reventa más de 100 boletos para el festival Corona Capital, a un mes de que miles de personas en redes sociales se quejaran de haberse quedado en lista de espera para adquirir los boletos, que se agotaron en preventa en menos de una hora.

Con los boletos agotados, los melómanos prefieren comprar a un tercero antes de perderse a sus bandas favoritas. “Hice intentos en mi computadora mientras un amigo hacía lo mismo en la suya. Ninguno de los dos pudimos cerrar la compra. Ahora, esperamos que en el último momento alguien venda sus boletos para ir al festival”, dice Jorge Lozano.

Pero los influencers no son el único canal. En redes sociales existen algunas páginas y grupos en las que es posible comprar y vender boletos para conciertos. Hay quienes ofertan porque no pueden asistir, y ofrecen un par de entradas, y también hay quien tiene boletos de diferentes precios, ubicaciones y fechas.

Publicidad

Además de las redes sociales, existen páginas como Stubhub y Viagogo, en donde algunos vendedores también pueden subir sus tickets al precio que consideren más conveniente. La diferencia es que para algunos eventos, las plataformas establecen acuerdos directos con los organizadores.

Al interior de Ticketmaster se han tomado medidas. Una persona con conocimiento del tema comentó a Expansión que han realizado auditorías para detectar si hay empleados implicados en la reventa de boletos, aunque aún no se conocen resultados. Además hay un grupo de colaboradores dedicados a monitorear la venta fuera del sistema de la empresa para investigar cómo los revendedores adquieren estos tickets.

Aun con los esfuerzos, las prácticas de reventa tienen nuevos canales en redes sociales. Con solo poner “venta de boletos” en los buscadores de redes sociales como Facebook, es posible encontrar grupos para los eventos en los principales recintos de la capital del país: partidos de fútbol, teatro, espectáculos infantiles y conciertos de todos los géneros.

Ante la polémica generada, la empresa ya tomó cartas en el asunto e inició una demanda en contra de la influencer, mientras que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), pidió a la empresa información sobre sus controles anti reventa. Ninguna de las partes estuvo disponible para ahondar en el tema hasta el cierre de esta edición.

La influencer argumentó que era embajadora del festival y por eso tenía tal cantidad de boletos. Entonces, el festival declaró en redes sociales que no tiene la figura de “embajadoras”, mientras que Ticketmaster se deslindo de la revendedora.

Víctor Manuel Alonso Inclán especialista de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle, considera probable que la empresa presente una demanda en materia civil; sin embargo, puede ser poca la repercusión para limitar la reventa de boletos.

 

“Si el juez le da la razón a Ticketmaster será por este caso en específico y las particularidades muy concretas. Habrá que ver cómo se defiende la influencer. Que esto influya para que no se siga haciendo [la reventa de boletos vía internet] lo dudo mucho, pero puede ser que sí influya para que se genere una norma al respecto”, considera.

Una organizadora de eventos y personal manager de diferentes agrupaciones relata que no es una práctica común entregar un alto número de boletos para eventos a una persona, ya que, en la mayoría de los casos, quienes obtienen entradas –ya sea para regalar o como parte de algún tipo de acreditación– deben entregar un control y testigos sobre las dinámicas de entrega y recepción de los mismos.

“No es tan sencillo que una persona tenga más de 100 boletos, no se suelen entregar tantos. Siempre hay que rendir cuentas de lo que se hace con cualquier tipo de acreditación, incluso cuando los músicos tienen invitados”, explica.

Reventa, una práctica de décadas

La reventa de boletos para conciertos, eventos culturales y deportivos no es un problema nuevo, y por el contrario: es una práctica que desde hace años se realiza. Hace cerca de 10 años se hizo viral la historia de “El Oso de la Guerrero”, un revendedor que trabaja en esto desde los 19 años, desde 1976, alegando que es solo “una falta administrativa”.

En diversas entrevistas, este personaje del barrio del Centro de la Ciudad de México relató que él, su esposa y vecinos o amigos se formaban para adquirir las entradas a diferentes eventos, para después venderlos a las afueras de los recintos, con el clásico “te sobran o te faltan”.

La fuente al interior de Ticketmaster comenta que han detectado a familias que adquieren boletos, pero es más difícil bloquear las compras cuando las realizan en taquilla o Centros Ticketmaster, como las tiendas Liverpool. Por otras vías, cuando se hallan anomalías, las compras se cancelan de forma inmediata. Esta actividad ilegal es castigada con arresto de entre 25 a 36 horas y una multa equivalente a 30 días de salario mínimo.

“Está demostrado que el aumento de la pena no disminuye un delito. Lo que ayuda a evitar la delincuencia es que no haya impunidad; mientras, este caso será entre particulares y no podemos asegurar que la empresa tenga asegurado el éxito, porque puede haber una apelación y hasta un amparo. Falta ver cómo se desarrolla”, concluye el profesor de La Salle.

 
Publicidad
Publicidad