Aunque la convocatoria hasta el momento de esta publicación permanece como desierta, el AIFA ha ido ganando terreno de manera orgánica en el segmento de pasajeros, luego de alncanzar en noviembre la cifra más alta de personas transportadas en el año con un total de 633,949 viajeros, de acuerdo con datos de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC).
Eliseo Llamazares, socio líder de aviación y turismo de KPMG México, destaca que la terminal, ubicada en Santa Lucía, tiene distintos márgenes de maniobra para consolidarse en el transporte de pasajeros, pero aún no se ha explotado del todo su potencial, pues en grandes concentraciones urbanas, como la Zona Metropolitana del Valle de México, siempre es bueno contar con dos o más terminales.
Pero para aprovechar la infraestructura existente es necesario que se le brinde una vocación de negocio, lo cual aún no se ha terminado de definir en el AIFA. Desde la perspectiva del especialista, la terminal podría explorar el contar con mayores conexiones con Europa en vuelos de bajo costo, lo que le permitiría tener un nicho de mercado más cerrado y con ello, apuntalar con más fuerza sus estrategias hacia esta vertiente.
“Europa es evidentemente una ventana muy grande. Hay compañías de largo radio de todo tipo. Hay compañías regulares, como puede ser Air France, Iberia, British Airways, Lufthansa. Hay compañías que son de bajo coste, como son Level, Condor, entre otras, entonces, podría ser un aeropuerto long haul- low cost, porque no hay aeropuertos malos, solo hay que darles el concepto adecuado”, comenta en entrevista con Expansión.
Desde la creación del AIFA, las autoridades anunciaron la intención de poner en marcha un tren suburbano que permita llegar de manera directa desde la Ciudad de México a esta terminal, proyecto que se esperaba fuera inaugurado en la última recta de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, pero hasta el momento, aún no ha logrado ponerse en marcha.