Shake Shack, la reconocida cadena de hamburguesas, sigue sumando adeptos en México. Aunque su expansión ha sido lenta y estratégica, la marca ha logrado posicionarse como una opción atractiva para los consumidores. Lo que pocos saben es cómo llegó al país: lo hizo gracias a una alianza con Grupo Gigante, el mismo conglomerado detrás del extinto supermercado del mismo nombre.
Tras la desaparición de sus tiendas de autoservicio, Grupo Gigante no salió del negocio, sino que se reinventó. Hoy opera un sólido negocio restaurantero, cuyo principal activo es la cadena Toks , y además maneja en México marcas internacionales como Shake Shack.
Si bien Grupo Gigante no es el dueño de la famosa hamburguesería, sí cuenta con los derechos y el acuerdo para operar la marca en territorio mexicano, un modelo similar al que siguen empresas como Alsea, que explota franquicias globales como Starbucks y Domino’s Pizza en el país.