Durante la marcha realizada en Zacatecas, Rubén Del Pozo, presidente de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (AIMMGM), denunció que la seguridad para el sector es insuficiente, aunque se han superado los riesgos que conlleva la operación de una mina, persisten las amenazas derivadas del crimen organizado.
“Reconocemos los esfuerzos de seguridad, pero son insuficientes. Es necesario dirigir la mirada hacia las regiones mineras, es la primera vez que un suceso de esta naturaleza nos alcanza, es inédito, jamás habíamos tenido esto (...) y tenemos que redoblar el esfuerzo”, aseveró.
Al respecto, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo el martes que se reunió con representantes del sector y el Gabinete de Seguridad para conocer más detalles sobre los problemas que enfrentan.
“Hubo una reunión con la Cámara de la Industria Minera, donde participaron la mayor cantidad de industrias mineras en el país, con el Gabinete de Seguridad para poder tener una relación mayor en caso de que vivan alguna situación de extorsión o de este tipo. No lo manifestaron en la reunión, es decir, no plantearon que hubiera un tema de extorsión en las minas. Así fue la reunión. Eso no quiere decir que no vaya a ocurrir o que haya ocurrido en algún caso; y en todo caso, se tiene que investigar”, comentó al ser cuestionada por los medios.
La Camimex fijó una postura de “estricta observancia” sobre el actuar de las instituciones de justicia del país a fin de esclarecer los hechos y que no se convierta en una estadística más. Asimismo, dijo que resulta inaceptable que la integridad de los trabajadores sea vulnerada bajo ningún criterio, por lo que esperan que las personas que aún siguen privadas de la libertad sean encontradas con vida.
Hasta el momento, no se han presentado mayores avances de la investigación, ni información adicional sobre los mineros que continúan desaparecidos.
El caso de Vizsla Silver y los incidentes previos en otras minas ponen de relieve la vulnerabilidad de la industria minera ante la violencia en México. Mientras las empresas redoblan esfuerzos en seguridad y colaboran con autoridades, el sector enfrenta costos crecientes y riesgos constantes que afectan tanto la operación como la inversión.