En tanto, el modelo vive una reingeniería en su estructura. Mauricio Domenzain, CEO de Immunotec, explica que la industria evoluciona hacia esquemas híbridos, que combinan venta presencial con herramientas digitales, profesionalizando la operación de sus consultores y centralizando procesos a través de aplicaciones, plataformas propias y estrategias basadas en datos.
El uso de redes sociales, comercio electrónico y sistemas de gestión interna dejó de ser complementario para convertirse en un requisito competitivo, y son plataformas que empresas y consultoras aprovechan para acercarse a nuevos usuarios. “La industria se mueve con gran rapidez para adaptarse a las nuevas demandas de sus mercados y brindar un valor agregado y un propósito claro”, dice el experto.
En términos de categorías, Domenzain comparte que el dinamismo se concentra en determinadas categorías. De acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de Venta Directa, belleza y cuidado personal representan 46% de las ventas del sector en México, mientras que nutrición concentra 33% y productos del hogar 11%.
Para el experto, las empresas especializadas en bienestar han capitalizado esta tendencia mediante el fortalecimiento de su infraestructura tecnológica y la capacitación de sus redes de distribución. Esto está relacionado con el desarrollo de herramientas digitales para la gestión de comisiones, redes y capacitación para dar un empuje a la profesionalización del consultor a microempresario.
El perfil del distribuidor también refleja esta transición, dice Domenzain. Aunque más del 70% de la fuerza de ventas continúa siendo femenina, el rango etario se mantiene entre 30 y 55 años con creciente incorporación de perfiles universitarios y profesionales independientes. El consultor promedio ya no opera bajo una lógica informal; integra planeación, capacitación constante y construcción de marca personal en plataformas digitales.