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Volvo Buses México exporta a Europa y pausa a EU, pero no por aranceles

La firma exportó desde México su gama 9700 de manera ininterrumpida por 16 años, pero hoy está lista para llegar a nuevas latitudes.
lun 09 marzo 2026 12:00 PM
Volvo cambia su estrategia: deja de exportar autocares a EU y ahora los enviará a Europa por primera vez
Volvo Buses cuenta con una planta de manufactura en Tultitlán, Estado de México, desde hace casi 28 años. (Volvo Buses)

Volvo Buses México, que cuenta con una planta de manufactura en Tultitlán, Estado de México, se alista para dar nuevos pasos en materia de exportaciones. A partir de este año, la empresa comenzará a destinar su gama de autocares 9700 a Europa, siendo la primera vez que unidades producidas en este complejo llegan a esas latitudes.

Anna Westerberg, presidenta de Volvo Buses, destaca que este año la firma enviará apenas 30 unidades a mercados específicos, pero la meta es incrementar esta cifra en, por lo menos, seis veces para el año entrante.

“Este año ya empezamos con la exportación de 30 unidades y el volumen al que vamos a llegar es a 200 anuales y de ahí vemos qué es lo que sigue. Los mercados son Italia, Francia, Reino Unido, los países nórdicos”, comenta.

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La nueva estrategia significa un viraje en los planes de negocio que se habían seguido los últimos años por parte de la empresa sueca en México y el 9700, uno de sus modelos insignia, que había visto en Estados Unidos su principal país de destino desde 2008.

En 2025, la empresa decidió pausar las exportaciones de este modelo al país vecino del norte, pero no fue por la política proteccionista que ha seguido la presidencia de Donald Trump en este su segundo mandato al frente de la Casa Blanca y que se ha caracterizado por adoptar políticas proteccionistas.

"Dejamos de exportar a Estados Unidos desde el año pasado y fue más que nada por un cambio de regulación. En 2025 entró una nueva normatividad en Estados Unidos y nuestro autobús ya no cumplía con esa normativa, así que decidimos detenerlo. Ya llevaba en el mercado desde 2008 hasta 2024. Fueron 16 años ininterrumpidos”, comenta Rafael Kisel, presidente de Volvo Group México.

De acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, a partir de 2025 se endurecerían las normas de emisiones de vehículos pesados, que incluye autobuses y camiones, el primer cambio en este tipo de estándares en 20 años.

La nueva normativa se incrementará de forma gradual hasta 2045, de tal manera que, para ese año, se espera que las emisiones de nitrógeno disminuyan en un 48%, las de benceno en 28%, las de componentes orgánicos volátiles en 23·% y las de monóxido de carbono en 18%.

Aunque Volvo Buses en México cuenta con la capacidad de hacer del 9,700 una versión eléctrica, la firma ha decidido conservar su portafolio de exportación a Europa en motorizaciones a diésel.

Desde este complejo, que empezó a operar desde hace casi 28 años, la firma produce desde unidades eléctricas hasta las tradicionales que requieren combustibles fósiles para funcionar. Cuenta con una gama de autobuses urbanos que van desde los 12 metros hasta los 25 metros, que son biarticulados.

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Aunque Kisel se abstuvo de brindar el porcentaje de valor de contenido regional con el que cuentan los 9,700, el directivo aseguró que estos irán incrementando su proveeduría regional conforme se vaya incrementando la producción de este vehículo.

"Hay una gran necesidad de autobuses foráneos en Europa y nosotros tenemos la capacidad y la habilidad para fabricar esos autobuses, con nuestra base industrial y con el conocimiento y habilidades de nuestra mano de obra, por eso vamos a fabricar para exportar", subraya.

La incursión a Europa de este modelo conllevó inversiones en el complejo productivo para ajustarlo a las adecuaciones de aquel país, un monto que no fue revelado por el directivo. “Las inversiones están relacionadas a equipo, a capacitación, a toda la transferencia de tecnología, para traer esta gama de producto que después se va a exportar a Europa”, añade.

Hoy en día la planta de ensamble genera 2,000 empleos directos y alrededor de 5,000 indirectos, además de que hasta el 80% de su producción termina quedándose en el mercado local. Además de encontrar las condiciones óptimas en fines productivos, Volvo observa en el país un escenario igual de idóneo para las pruebas y equipamiento de sus vehículos.

“Volvo Buses ve en el mercado mexicano una oportunidad para desarrollar productos. Todo primero se prueba aquí en México, porque tenemos condiciones de uso muy fuertes en cuanto al clima, kilometraje y altitud. Eso nos ayuda mucho”, sostiene.

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