La suspensión definitiva implica que ningún buque metanero podrá transitar por el Golfo de California. Si bien todavía el proyecto no está físicamente en la zona porque no se ha construido, sin la suspensión sería posible que buques transitaran para movilizar equipos de construcción o las plataformas para la instalación de la planta.
El amparo fue promovido en septiembre del año pasado en contra de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y de la Agencia de Seguridad, Energía y Medio Ambiente (Asea) al ser las autoridades encargadas de vigilar por el valor y la preservación de los ecosistemas.
“Las ballenas demandaron y hoy van ganando. Lo que las ballenas están demandado es algo único y no había sucedido en México, pero sí es una corriente importante en todo el mundo, que es que se reconozca la dimensión objetiva del derecho a un medio ambiente sano, el cual tiene un rama que tiene que ver con la naturaleza por el propio hecho de existir”, aseguró Cabrera.
Un extracto de la sentencia compartida con Expansión señala que “se concede la suspensión definitiva para el efecto de que las cosas permanezcan en el estado que actualmente guarden, esto es, para que las autoridades responsables, dentro del ámbito de su competencia, suspendan (si ya dio inicio) o se abstengan de permitir el tránsito de buques cisterna de GNL por Puerto Libertad al Mar de Cortés (Golfo de California), para ejecutar el Proyecto Saguaro. De no hacerlo, se permitiría que se ocasionen daños a la vida de las ballenas y su ecosistema”, expone el documento.
Lo anterior tendrá vigencia hasta que se dicte una sentencia definitiva al juicio de amparo, lo cual no tiene una fecha específica para realizarse.