La estética como puerta de entrada
Armando García Berumen, CEO de Dentalia, ha visto ese cambio de primera mano. La empresa, que durante dos décadas ha construido un modelo basado en alianzas con aseguradoras y empresas, detectó que la estética podía ser más que un servicio complementario. Podía convertirse en un motor de crecimiento.
“Es parte de lo que nosotros abordamos con este modelo integrado de servicios dentales, a través de nuestras alianzas estratégicas con aseguradoras y empresas, para dar accesibilidad y fomentar la prevención”, dice el directivo.
Bajo esa lógica, el diseño de sonrisa dejó de ser un tratamiento aislado para integrarse en una oferta multiespecialidad. El giro tiene una implicación estratégica. A diferencia de los tratamientos correctivos tradicionales, que suelen ser esporádicos y reactivos, los procedimientos estéticos fomentan una relación más constante con el paciente.
“Nuestro objetivo es fomentar el uso de los planes dentales. Que los pacientes vengan y que, de una manera preventiva y frecuente, nos estén visitando”, dice García Berumen.
La ortodoncia invisible requiere seguimiento periódico; los tratamientos de blanqueamiento o rehabilitación estética suelen derivar en controles posteriores. La estética, en ese sentido, se alinea con uno de los objetivos centrales de la compañía, aumentar la recurrencia.
La ubicación de las clínicas también juega a favor de esta tendencia. Al estar mayoritariamente en centros comerciales, Dentalia se inserta en espacios donde el consumo aspiracional es cotidiano. La visita al dentista puede ocurrir después de una compra o una comida, lo que diluye la barrera psicológica que históricamente ha acompañado a la atención bucal.
Tecnología para sostener la promesa
La empresa ha comenzado a reforzar su infraestructura tecnológica para respaldar estos servicios. En el 70% de sus clínicas propias ya operan equipos de radiografía avanzada, y el plan de 2026 contempla la modernización del resto bajo este modelo de atención basada en tecnología.
Estas herramientas se complementan con el uso de inteligencia artificial para fortalecer la calidad diagnóstica. Permiten analizar imágenes con mayor nivel de detalle, identificar padecimientos, reducir errores y estandarizar la atención clínica. También ayudan a que los pacientes comprendan mejor su estado de salud bucal y los tratamientos requeridos.
“Conectamos los diagnósticos con inteligencia artificial para garantizar la calidad, evitar sobrediagnósticos y ser transparentes con el paciente respecto a los padecimientos que tiene”, declara el CEO de Dentalia.