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Infraestructura eléctrica pone a prueba auge de los centros de datos en México

Con demandas de hasta 100 megawatts por instalación, la industria busca esquemas híbridos ante limitaciones de la red eléctrica y el autoconsumo.
 Data Centers necesitan más alternativas para acceder a energía
La creciente demanda de electricidad de los centros de datos obliga a buscar esquemas complementarios al suministro tradicional de la CFE. (Pete_Flyer/Getty Images/iStockphoto)

Querétaro.- La demanda de energía se está convirtiendo en uno de los principales cuellos de botella para el crecimiento de la industria de centros de datos en México. En un sector donde la continuidad operativa es indispensable y cualquier interrupción representa pérdidas millonarias, contar con una conexión a la red eléctrica ya no garantiza, por sí sola, un suministro suficiente ni confiable.

El desafío ocurre en un momento en que la expansión de la economía digital, el almacenamiento masivo de información y el auge de la inteligencia artificial elevan las necesidades energéticas de una industria que ya presiona la infraestructura eléctrica nacional.

El propio gobierno federal reconoce la magnitud del reto. Dentro del plan Integración de Centros de Datos al Sistema Eléctrico Nacional, la expectativa es que hacia 2030 estos complejos requieran 1,500 megawatts adicionales para cubrir su demanda energética, muy por encima de los cerca de 300 megawatts que actualmente consume el sector.

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Para enfrentar este crecimiento, la estrategia gubernamental plantea alternativas como nuevas solicitudes de conexión a redes de alta tensión o la instalación de esquemas de autoconsumo —aislados o conectados a la red— con capacidades de hasta 20 megawatts, preferentemente con energía renovable.

Sin embargo, especialistas consideran que esas soluciones resultan insuficientes frente a las necesidades reales de una industria intensiva en electricidad.

“Yo creo que el autoconsumo no va a ser suficiente para el consumo energético de los centros de datos; pero lo cierto es que hoy tenemos un gobierno abierto a escuchar; entonces, si los centros de datos se ponen en contacto con la Sener pueden explorar otras alternativas porque sí, claramente son insuficientes”, aseguró Miriam Grunstein, consultora de Brillant Energy Consulting, durante su participación en el foro Data Center Day organizado por Hitachi.

La demanda tecnológica supera las soluciones actuales

La brecha entre la capacidad disponible y la requerida se vuelve más evidente conforme aumentan los proyectos vinculados con inteligencia artificial. David Ceron, technical sales director Latam de Hitachi Vantara, explicó que un centro de datos puede demandar mucho más energía que la permitida bajo esquemas limitados de autoconsumo.

De acuerdo con el directivo, existen instalaciones que requieren entre 50 y 100 megawatts, particularmente aquellas enfocadas en cargas de trabajo de inteligencia artificial, una diferencia considerable respecto a los topes actuales contemplados para autoconsumo.

Pero el problema energético va más allá de producir electricidad. El reto también está en transportarla.

Especialistas advierten que existe un desfase entre la construcción de nueva capacidad de generación eléctrica y el fortalecimiento de las redes de transmisión necesarias para distribuir esa energía hacia las zonas donde se ubican los proyectos tecnológicos.

“Yo creo que hay un desfase entre las licitaciones para generación y la convocatoria de apoyo al gobierno para la red (…) pero sí hay un desfase enorme entre generación y una de transmisión”, aseguró Grunstein.

La situación coloca a la infraestructura de la CFE en el centro de la discusión. Si bien la red de la empresa estatal sigue siendo el eje para abastecer a los nuevos desarrollos, las empresas del sector reconocen que depender exclusivamente de ella ya no es suficiente para garantizar estabilidad operativa.

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El reto ya no es solo generar energía, sino distribuirla

La presión sobre las redes eléctricas también coincide con un periodo de mayor estrés para el Sistema Eléctrico Nacional, lo que obliga a acelerar proyectos de generación y modernización de infraestructura.

Para los especialistas, primero será necesario concretar los grandes proyectos energéticos contemplados por el gobierno federal para reducir la presión sobre el sistema y posteriormente avanzar hacia una expansión de las líneas de transmisión.

Aun así, ampliar infraestructura no necesariamente significa construir nuevas líneas desde cero.

“No todas las soluciones es simplemente construye más líneas, porque hacer una línea en cualquier lado es todo un reto, pero lo que sí se puede hacer hoy es sacarle más capacidad a las líneas que ya se tienen, y eso ya es posible con una tecnología que permite hacer las líneas más eficientes y tener energía disponible”, expuso Luis Francisco Flores, head of North Latam de Hitachi Energy, en entrevista.

La industria comienza así a migrar hacia esquemas híbridos para reducir riesgos operativos. El modelo que gana terreno combina suministro desde la red de la CFE, proyectos de autoconsumo y sistemas de almacenamiento energético que permitan mantener operaciones estables ante fluctuaciones o limitaciones de infraestructura.

En un mercado donde México busca atraer inversiones digitales, nube e inteligencia artificial, garantizar electricidad suficiente y estable puede definir qué proyectos se instalan —o no— en el país.

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