Liga MX, NFL y conciertos: el plan del Estadio Azteca para pagar su deuda millonaria con Banorte desde 2027
Después de ser sede mundialista, el Estadio Azteca enfrenta su mayor reto: transformar la inversión de la remodelación en un activo rentable durante los próximos años.
El Estadio Azteca —oficialmente llamado Estadio Banorte— concluyó su participación como sede del Mundial 2026. Ahora comienza una nueva etapa: rentabilizar la inversión multimillonaria realizada para su remodelación y pagar el crédito que financió las obras.
¿Qué sigue para el Estadio Azteca? Te explicamos cómo pretende pagar el financiamiento, cuáles serán las principales fuentes de ingresos del recinto y los eventos clave que marcarán su futuro tras la Copa del Mundo.
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¿Cuánto le debe Ollamani a Banorte por la remodelación del Estadio Azteca?
Con el Mundial 2026 ya concluido, Grupo Ollamani deberá enfrentar el pago del crédito que financió la remodelación del Estadio Azteca, hoy Estadio Banorte.
Al 31 de marzo de 2026, la empresa reportó una deuda de 2,297.7 millones de pesos con Banorte, de acuerdo con su informe financiero del primer trimestre . El banco no es propietario del estadio; únicamente adquirió los derechos de nombre del inmueble y otorgó el financiamiento para las obras.
La deuda proviene de un crédito originalmente autorizado por 2,100 millones de pesos. Sin embargo, conforme avanzó la remodelación, Ollamani dispuso recursos adicionales, incluido un financiamiento de 208.4 millones de pesos para cubrir necesidades de liquidez relacionadas con la devolución del IVA de las inversiones realizadas en el estadio.
En total, el monto de capital dispuesto ascendió a 2,308.4 millones de pesos. No obstante, el saldo contable de la deuda reportado al cierre de marzo fue de 2,297.7 millones, debido a los ajustes financieros propios del crédito.
El financiamiento tiene un plazo de 12 años y vencerá en marzo de 2037. Hasta enero de 2027, Ollamani solo pagará intereses de forma trimestral; a partir del 1 de febrero de 2027 comenzará a amortizar el capital mediante pagos semestrales.
Regresa el futbol de la Liga MX
Con el Mundial 2026 concluido, el principal objetivo de Grupo Ollamani será convertir al Estadio Azteca en un negocio más rentable. La apuesta para lograrlo comienza con el regreso del futbol de la Liga MX, que volverá a ser la principal fuente de actividad del inmueble.
El América regresará a su casa histórica, mientras que Cruz Azul continuará como inquilino del estadio tras conquistar el título de liga. A ellos se sumará el Atlante, que volverá a jugar en Primera División después de 12 años y también disputará sus partidos como local en el inmueble.
La incorporación de un tercer equipo incrementará de forma importante el número de encuentros. De acuerdo con el calendario de la Liga MX , el Estadio Azteca asegurará al menos 24 partidos de temporada regular por torneo entre los tres clubes, sin contar los encuentros de liguilla si alguno logra clasificar.
Antes de la remodelación, cuando solo jugaba el América, el inmueble albergaba alrededor de ocho partidos de temporada regular por torneo; con la llegada de Cruz Azul esa cifra prácticamente se duplicó y ahora volverá a crecer con el Atlante.
Más partidos significan también mayores ingresos por boletaje, alimentos y bebidas, estacionamiento, palcos y publicidad, factores que serán clave para que Ollamani fortalezca el flujo de efectivo con el que deberá hacer frente al crédito contratado para modernizar el estadio.
Uno de los aspectos a seguir será el precio de los boletos. Tras la remodelación, el inmueble ofrece nuevas zonas de hospitalidad, servicios y experiencias para los aficionados, por lo que el costo de las entradas podría ajustarse para reflejar estas mejoras y contribuir a la rentabilidad del recinto.
Liga MX, NFL y conciertos serán las principales fuentes de ingresos para cubrir la deuda con Banorte.(Foto: Rogelio Morales/Cuartoscuro)
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Los conciertos, otra pieza clave para la rentabilidad
Más allá del futbol, los conciertos y espectáculos masivos serán uno de los principales motores de ingresos para Grupo Ollamani en la nueva etapa del Estadio Azteca. Antes de cerrar por su remodelación, el recinto demostró el potencial de este negocio con los conciertos de Bad Bunny, que registraron llenos totales.
La estrategia continuará tras el Mundial 2026. Para lo que resta del año ya están confirmadas las presentaciones de Elton John, quien ofrecerá dos conciertos de despedida los días 2 y 3 de octubre, así como Ricardo Arjona, que regresará al inmueble con dos fechas en diciembre.
Aunque el Estadio Azteca ha recibido a figuras internacionales como Michael Jackson y U2, los conciertos habían sido eventos esporádicos. Ahora, la intención es convertirlos en una actividad permanente que permita competir con otros recintos de gran capacidad, como el Estadio GNP Seguros, y diversificar las fuentes de ingresos del inmueble.
El reto será encontrar el equilibrio entre el futbol y los espectáculos masivos. Mientras más conciertos reciba el estadio, mayores serán los ingresos para Ollamani, pero también aumentará la presión por mantener la cancha en condiciones óptimas para la actividad deportiva.
El regreso de la NFL, otro negocio para el Estadio Azteca
El futbol americano también será parte de la estrategia de Grupo Ollamani para incrementar los ingresos del Estadio Azteca tras el Mundial 2026. Después de varios años de ausencia, el inmueble volverá a recibir un partido oficial de la NFL.
El primer encuentro de esta nueva etapa está programado para el 22 de noviembre, cuando los San Francisco 49ers fungirán como locales frente a los Minnesota Vikings, marcando el regreso de la liga más importante de futbol americano profesional a la Ciudad de México.
Más allá del impacto deportivo, la NFL representa uno de los eventos más rentables para el estadio. Estos partidos suelen generar una alta demanda de boletos, patrocinadores, hospitalidad corporativa, alimentos y bebidas, además de una importante exposición internacional para el recinto.
Para Ollamani, recuperar este tipo de eventos forma parte de una estrategia para diversificar las fuentes de ingresos y reducir la dependencia del calendario de la Liga MX. La combinación de futbol, conciertos y espectáculos internacionales permitirá que el Estadio Azteca tenga una actividad más constante a lo largo del año.
La empresa advierte que la inflación y las tasas de interés representan riesgos para su estrategia financiera. (Robert Laberge/Getty Images)
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Ollamani deberá comenzar los pagos en febrero de 2027
El verdadero desafío para Grupo Ollamani comenzará el 1 de febrero de 2027, cuando deba iniciar la amortización del capital del crédito contratado con Banorte para modernizar el Estadio Azteca. Hasta entonces, la empresa solo cubrirá los intereses del financiamiento.
Sin embargo, el éxito de esa estrategia no dependerá únicamente de llenar el estadio. En sus reportes financieros, Ollamani identifica como principales factores de riesgo el aumento de la inflación en México y las altas tasas de interés, ya que ambos pueden incrementar el costo del financiamiento y elevar los gastos de operación del recinto.
En ese contexto, la remodelación del Estadio Azteca no solo representa una inversión para conservar su lugar como uno de los recintos deportivos más importantes del mundo. También supone un reto financiero de largo plazo.
A partir de 2027, Ollamani deberá sostener una agenda de futbol, conciertos, partidos de la NFL y otros espectáculos que le permita generar el flujo de efectivo suficiente para cumplir con el pago de una deuda de más de 2,297 millones de pesos y mantener rentable uno de sus principales activos.