En su reporte financiero correspondiente al segundo trimestre, Woodside informó que desde el arranque del programa de perforación, en marzo pasado, se han completado tres de los 24 pozos contemplados para el desarrollo del yacimiento, considerado uno de los principales proyectos de exploración y producción en el sector petrolero mexicano.
Además del avance en la perforación, la compañía reportó progresos en la construcción de la infraestructura necesaria para la futura extracción de hidrocarburos.
Avanza la infraestructura en aguas ultraprofundas
La petrolera detalló que concluyó el izaje de los módulos superiores de la Unidad Flotante de Producción (FPU) sobre el casco de la embarcación, mientras que ya comenzaron las actividades de integración y precomisionamiento del sistema.
En paralelo, continúa la fabricación de los bloques estructurales de la Unidad Flotante de Almacenamiento y Descarga (FSO) en dique seco, una instalación clave para el manejo y exportación del crudo que producirá el campo.
Para acelerar el desarrollo del proyecto, Woodside destinó 275 millones de dólares entre abril y junio. Con ello, la inversión acumulada durante el primer semestre ascendió a 446 millones de dólares, según el informe financiero de la empresa.
El desarrollo de Trión comenzó formalmente en marzo de este año con el inicio de las actividades de perforación, luego de varios años de trabajos de ingeniería y planeación.
Un proyecto que tardó más de una década en despegar
Trión fue descubierto por Pemex en 2012, pero su desarrollo permaneció detenido durante años debido a la complejidad técnica del proyecto y a las restricciones financieras que enfrentó la petrolera estatal.
El panorama cambió en 2022, cuando Woodside Energy adquirió los activos de BHP Petroleum, empresa que desde 2017 había obtenido la participación operativa en el campo tras una asociación con Pemex.
Fue hasta marzo pasado cuando la Secretaría de Energía, Pemex, autoridades de Tamaulipas y directivos de Woodside dieron el banderazo oficial al inicio de las actividades del proyecto.
Durante esa ceremonia, el entonces director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, calificó a Trión como uno de los desarrollos más complejos de la industria petrolera nacional por los retos tecnológicos, operativos y de inversión que implica producir hidrocarburos en aguas ultraprofundas.
“El yacimiento, los derechos, las reservas y el subsuelo son de la nación, el petróleo es de los mexicanos, pero si no lo desarrollamos de manera conjunta con la tecnología y el capital, pues no genera riqueza para todos los mexicanos”, afirmó el ahora exfuncionario.