Los reportes financieros del segundo trimestre reflejan esta transformación. AT&T incrementó 20.7% su base de clientes de pospago respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que Telcel reportó un crecimiento de 2.7% en su cartera de usuarios con planes de renta.
El avance del pospago también comenzó a traducirse en una mejora de los ingresos por cliente, uno de los indicadores más relevantes para evaluar la rentabilidad de las operadoras.
En el caso de Telcel , el Ingreso Promedio por Usuario (ARPU) aumentó 5.9%, al pasar de 183 a 194 pesos entre abril y junio frente al mismo periodo de 2025. En AT&T , el indicador alcanzó 155.4 pesos, también con un crecimiento anual de 5.9%.
Para América Móvil, propietaria de Telcel, el desempeño responde a una transformación en los hábitos de consumo de sus clientes, quienes demandan mayores volúmenes de datos y servicios adicionales.
“Estamos viendo que hay gente que consume más datos y eso los está impulsando a buscar o migrarse a un plan superior”, aseguró Daniel Hajj, director general de América Móvil, durante la conferencia con analistas para presentar los resultados del segundo trimestre.
El directivo explicó que una proporción importante de los usuarios que renuevan su teléfono también aprovecha ese proceso para contratar planes con mayor capacidad de datos y beneficios adicionales, elevando el ingreso que generan para la empresa.
El prepago pierde dinamismo
Mientras el pospago acelera, el segmento de prepago muestra señales de estancamiento.
Entre abril y junio, Telcel incorporó apenas 3,000 nuevas líneas de prepago, un crecimiento prácticamente nulo, mientras que AT&T perdió 668,000 bajo el esquema de recargas.
La diferencia contrasta con el comportamiento observado durante años, cuando las recargas representaban la principal vía de expansión de las compañías móviles y concentraban la mayor parte de las altas de usuarios.
Especialistas consideran que este cambio responde a una combinación de factores.
Por un lado, la implementación del registro obligatorio de líneas móviles , que exige vincular cada nuevo número con la identidad de su titular, elevó los requisitos para activar nuevas líneas y redujo el dinamismo del prepago.
A ello se suma una menor diferencia entre las ofertas de prepago y pospago , lo que ha reducido el atractivo de permanecer bajo el esquema de recargas.