Bait le ayuda mucho y viceversa. Bait está ganando bastante gracias a tarifas que está subsidiadas por recursos públicos vía Altán, mientras que la estatal aumenta sus ventas.
Jorge Bravo, presidente de la Amedi.
Otro factor que ha permitido a Altán incrementar sus ingresos es el ajuste de sus precios mayoristas , que aplicó desde junio del año pasado. Los incrementos fueron de entre 10% y 30%, dependiendo del servicio o tarifa de cada uno de los OMV.
Bait, por ejemplo, ajustó seis paquetes de prepago : 30, 50, 60, 100, 125 y 200 pesos. El plan de 30 pesos pasó de ofrecer 3.9 GB a solo 1 GB. El de 125 pesos, uno de los más afectados, redujo sus datos de 19.5 GB a 8 GB, mientras que el de 60 pesos pasó de 10 GB a solo 4 GB.
Con el cambio de tarifa, la compañía, presidida por Zaira Pérez, busca rentabilizar su negocio mayorista que actualmente soporta a más de 20 millones de usuarios diarios y competir de manera más directa con los operadores Telcel, AT&T y Telefónica con paquetes que ya son más similares a los suyos para acercarse rápido a los consumidores de un ingreso más alto, pero sin perder su vocación de cobertura social.
Para Bravo, el ajuste de tarifas era la única opción de Altán Redes al contar con una red sin servicios adicionales que le permita diversificar su modelo de negocio.
“Su red está muy restringida porque solo tiene la banda de 700 y sobre ella tendría que montar algún tipo de servicios digitales o de valor agregado porque no tiene 5G y si no tienes servicios de valor agregado la única solución es elevar tarifas”, dijo.
5G, el reto de Altán
Altán Redes hasta ahora es el único operador mayorista que no ha dado el salto hacia 5G . Aunque cuenta con la banda de 700 MHz, cuyo espectro tiene mayores facilidades para pasar a la quinta generación en redes, aún está obligada a realizar actualizaciones de sus softwares, tarjetas de algunos sitios y, en especial, licitar más espectro, como el de 2.5 MHz, cuyo insumo representa el gasto más fuerte para las empresas de telecomunicaciones.
La situación implica que los operadores móviles virtuales que utilizan la infraestructura de la Red Compartida tampoco puedan ofrecer servicios finales con 5G.
La quinta generación en redes apunta a una explosión de desarrollo de nuevos casos de uso para la realidad aumentada, internet de las cosas, ciberseguridad, inteligencia artificial, entre otros para monetizar sus inversiones destinadas a la nueva red, ya que los servicios de conectividad – llamadas, los SMS, que hace pocos años eran los más relevantes, ahora se van convirtiendo en secundarios.
Sin embargo, Bravo aseguró que, pese al incremento en sus ingresos, Altán no estaría en condiciones de adquirir espectro para el despliegue de redes de quinta generación (5G), incluso con los descuentos propuestos por Hacienda en la Ley Federal de Derechos para 2027.
“Tal vez podría acceder a la banda de 2.5 pero tendría que ser en condiciones mayoristas y pensar si la banda de 700 que actualmente usa, sea de uso para otros operadores”, dijo.
El reto para Altán ya no solo está en recuperar los ingresos perdidos durante su crisis financiera, sino en encontrar la forma de convertir ese crecimiento en recursos suficientes para invertir en su siguiente etapa tecnológica. Mientras no dé el salto al 5G, los más de 150 operadores que dependen de su infraestructura también permanecerán limitados en la oferta de servicios de nueva generación.