El espacio para crecer no se concentra únicamente en mercados donde la marca acaba de llegar. México, por ejemplo, lleva 24 años con Starbucks y todavía mantiene oportunidades para ampliar la red.
“México tiene 24 años con la marca y, con la apertura de competencia, se sigue consolidando la cultura de café y yo creo que todavía hay mucho espacio para seguir desarrollándonos”, añade Vázquez.
La escala también permite a Starbucks repartir el desempeño entre distintos mercados. Arias Nath señala que la diversidad de países donde opera la compañía funciona como una forma de compensar los ciclos económicos de cada mercado.
“La situación general económica ha sido bastante favorable para nosotros. Es una región grande, hemos tenido altos y bajos y eso es un poco la virtud y la ventaja de ser una compañía que pueda actuar en muchos mercados. No siempre podemos esperar que la economía va a estar bien en todos los lugares, la idea es como al operar en muchos de ellos te permite balancear quizás un año un poco complicado en un lugar y aprovecharlo en otro lugar”, dijo.
La tienda cambia según el consumidor
En Chile, por ejemplo, Starbucks continúa con nuevas aperturas y formatos como Smart Lounge, diseñado para consumidores que utilizan la cafetería como espacio de trabajo.
La estrategia parte de una idea que Vázquez describe como el desarrollo de un tercer espacio entre el hogar y el trabajo, pero que debe ajustarse a las características de cada mercado.
“Es ir encontrando, adaptándonos a los mercados, seguir generando este tercer espacio, que es Starbucks”, señala.
En Tegucigalpa, Honduras, la expansión responde a otra dinámica. La compañía inauguró ahí su tienda número 1,900 en Latinoamérica y la apertura generó filas de clientes durante horas.
La diferencia entre mercados también alcanza a la oferta de alimentos y bebidas. Starbucks realiza investigación sobre los hábitos y preferencias de los consumidores para determinar qué productos pueden funcionar en cada país y en cada época del año.
Las diferencias climáticas son parte de esta planificación. Argentina y México enfrentan temporadas opuestas, por lo que una misma propuesta de producto no necesariamente responde al mismo momento de consumo.
“Tenemos una planeación donde dividimos el año en seis temporadas. Vamos planeando en tiempo, entendiendo qué quieren los consumidores y cuál es la oferta que deberíamos hacer en la base de nuestro café”, explica Arias Nath.
y que el país exporta café a más de 22 mercados donde opera la cadena.