El regreso no representa únicamente la recuperación de un modelo emblemático para la marca, también implica adaptar la planta a una operación más compleja, con distintas configuraciones de vehículos, motorizaciones y versiones para atender las necesidades de diferentes mercados. A partir del próximo año, el Golf se sumará a la producción de Jetta, Taos y Tiguan en el complejo poblano.
Carlos Henry, director general de Volkswagen México, reconoce que ampliar el alcance geográfico de los vehículos ensamblados en Puebla supone un reto para la operación, particularmente por las exigencias técnicas y logísticas que implica atender mercados con distintas especificaciones.
“Ahora tenemos que producir autos con conducción a la derecha, autos híbridos, híbridos enchufables, con diferentes setups y diferentes versiones para todo el mundo y eso está representando un gran reto en la cadena de suministro, en capacitación para todo nuestro personal en la planta y en toda la estrategia para poder estar llegando en forma y en tiempo y con la calidad requerida”, expone en entrevista con Expansión.
Cuando el Golf dejó de producirse en Puebla, sus exportaciones estaban concentradas principalmente en América del Norte, sobre todo en Estados Unidos. La nueva etapa modificará ese esquema y obligará a la automotriz a preparar una cadena de suministro capaz de responder a los requerimientos de clientes en distintas regiones.
El cambio llega en un momento en el que la fábrica poblana gana peso dentro de la operación mexicana de Volkswagen. Mientras la producción automotriz en México registra una caída de 2.4% en los primeros nueve meses del año, la alemana reporta un crecimiento de 14.6%, con 286,668 vehículos ensamblados en ese periodo, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La diferencia también se observa en el comercio exterior. Las exportaciones de vehículos mexicanos retroceden 1.5% en el acumulado de enero a septiembre, mientras que las de Volkswagen crecen 16.8%.
“Nuestros productos son muy atractivos y están muy bien diseñados para los segmentos adecuados y los mercados adecuados. Hoy Puebla es una fábrica muy importante para la región Norte América, que son nuestros principales clientes y para nosotros es motivo de orgullo crecer en un entorno realmente complicado actualmente. Tenemos 2 o 3 años con mucha incertidumbre, pero tener estos crecimientos te da certidumbre”, expone Henry.