El modelo permite a la compañía desarrollar productos específicos para cada cliente, además de impulsar su marca. Aunque Rifel también fabrica productos para marcas de terceros , sus directivos no detallaron la proporción que representa esta producción dentro de sus operaciones.
La compañía atiende tiendas de conveniencia, autoservicios y el canal hard discount, segmentos en los que busca diferenciarse mediante una oferta que responda a las necesidades de cada punto de venta.
En lugar de competir por volumen o precio, la estrategia consiste en ofrecer alternativas que se ajusten a las características de los consumidores y a los requerimientos comerciales de sus clientes
Hay espacio para todos. El pastel es muy grande y simplemente venimos a dar alternativas al mercado
Eduardo Sánchez, director de Operaciones de Rifel
La compañía identifica oportunidades de crecimiento en categorías que todavía no ha desarrollado a gran escala. “Estamos arrancando nuevas líneas de producción. Vamos hacia productos como bollería, pan de hamburguesas, hot dog, todo lo que son piezas pequeñas. Vamos hacia rellenos, coberturas de chocolate. Todavía nos queda un mundo gigante que recorrer”, señala Dimitri Rifel.
La ampliación del portafolio busca aprovechar la capacidad industrial de la compañía para desarrollar nuevas alternativas, tanto para su marca como para sus clientes comerciales.
Una operación industrial para fabricar pan
La operación de Rifel se aleja del modelo de una panadería tradicional. La empresa trabaja con líneas industriales dedicadas a productos o familias de productos, en las que puede modificar sabores, formatos y empaques sin alterar por completo sus procesos de manufactura.
El proceso parte de recetas específicas para cada producto, que pasan por etapas de mezclado, formado, horneado, enfriamiento y empaque. La compañía utiliza sistemas automatizados para manipular los productos una vez que salen del horno, con el objetivo de mantener sus procesos de calidad.