La reconfiguración automotriz también mueve carga
Aunque la industria automotriz atraviesa una etapa de ajustes por los cambios en la política comercial de Estados Unidos impulsados por Donald Trump, GAP identifica oportunidades en las nuevas configuraciones de las cadenas de suministro y en la transformación tecnológica de los vehículos.
Revuelta considera que la transición hacia nuevas tecnologías de motorización está modificando las necesidades logísticas de las armadoras instaladas en México, particularmente en el Bajío.
Tradicionalmente, el transporte aéreo de componentes automotrices se concentraba en piezas de alto valor, como computadoras y otros dispositivos electrónicos. Ahora, el aeropuerto comienza a recibir mercancías vinculadas con nuevas líneas de producción.
“Históricamente eran solo ciertas piezas, básicamente computadoras, la parte de alto valor del automotriz era lo que llegaba por el aeropuerto. Pero ahora están empezando a llegar piezas de las nuevas líneas de producción para Mazda, también para Nissan, (que concentró toda su operación de manufactura en) Aguascalientes”, subraya.
GAP amplía la capacidad de carga en Guadalajara
La expectativa de crecimiento también está detrás de las inversiones que el grupo aeroportuario prepara para la terminal. Como parte de su Plan Maestro de Desarrollo 2025-2029, GAP anunció recursos superiores a 22,000 millones de pesos para ampliar y modernizar las capacidades del aeropuerto, tanto en el negocio de pasajeros como en el de carga.
En este último segmento, el proyecto contempla la construcción de cuatro nuevas plataformas para atender las operaciones de las aeronaves y ampliar la capacidad de manejo de mercancías.
Pero el crecimiento también exige más personal, seguridad y servicios especializados. El último reporte financiero de GAP muestra que el gasto en personal aumentó 84.7 millones de pesos, equivalente a 14.8%, principalmente por la contratación de trabajadores operativos en los aeropuertos y en el recinto fiscalizado, además de ajustes salariales.
Los gastos de seguridad y seguros también aumentaron 24 millones de pesos, un avance de 13.1%, debido principalmente al crecimiento de la plantilla de seguridad, los ajustes al salario mínimo y los mayores costos de aseguramiento del recinto fiscalizado.
Aunque estas cifras corresponden al conjunto de aeropuertos del grupo y no exclusivamente a Guadalajara, la terminal tapatía concentra el mayor negocio de carga de toda la red de GAP.
Su peso también se refleja en los ingresos. Dentro de los negocios no aeronáuticos operados directamente por el grupo, el almacén fiscalizado y la operación de carga registraron un crecimiento de 20.7%.
La apuesta por este negocio también se extendió a la adquisición de empresas especializadas. A mediados de 2024, GAP anunció la compra de 51.1% de las acciones de Guadalajara World Trade Center (GWTC), un grupo integrado por distintas sociedades dedicadas al manejo, almacenamiento y custodia de mercancías.
La operación representó una inversión superior a 875 millones de pesos y permitió al grupo incorporar capacidades especializadas para atender la demanda de servicios logísticos.
Ahora, bajo el paraguas de GWTC, se construye un nuevo almacén que permitirá incrementar 40% la capacidad de almacenamiento existente en el aeropuerto de Guadalajara. El proyecto no aparece de manera específica en el Plan Maestro de Desarrollo, pero forma parte de la estrategia para acompañar el crecimiento de las operaciones.
Con la expansión de la infraestructura, la incorporación de servicios logísticos y el dinamismo de las industrias tecnológica, agroalimentaria y automotriz, GAP busca que Guadalajara gane terreno en un negocio donde el tiempo de traslado, el valor de las mercancías y la cercanía con los centros de producción son factores determinantes.