Después de varias semanas de relativa estabilidad, el nerviosismo regresó con fuerza a Wall Street. El índice de volatilidad VIX superó el nivel de 20 puntos por primera vez desde noviembre, una señal de que los inversionistas comienzan a perder la disposición a ignorar los choques políticos y geopolíticos.
Un análisis de Monex señaló que los mercados accionarios globales reaccionaron negativamente ante la posibilidad de nuevos aranceles de Estados Unidos a países europeos, mientras la Unión Europea evalúa represalias comerciales por hasta 108,000 millones de dólares, lo que elevó el riesgo de una nueva guerra comercial, evaluó Monex.
“Sell America”, presión sobre dólar y bonos
El deterioro del sentimiento se tradujo en una salida de activos estadounidenses. El índice dólar cayó cerca de 1%, su mayor descenso desde abril del año pasado, mientras que los precios de los bonos del Tesoro retrocedieron y los rendimientos repuntaron. El bono estadounidense a 10 años subió a 4.29%, un aumento de más de seis puntos base en la jornada.
De acuerdo con analistas, aunque el escenario base del mercado sigue contemplando una solución diplomática entre Estados Unidos y Europa, los riesgos de un desenlace desordenado serían severos y con efectos duraderos, incluso para el dólar.
Japón y Europa suman presión
A la incertidumbre política se añadió el repunte de los rendimientos en Japón, donde el bono a 40 años superó el 4%, reforzando la percepción de un ajuste global en los mercados de deuda. En Europa, las principales bolsas también operaban en terreno negativo, con el Euro Stoxx 50 cayendo más de 1%.
Monex destacó que el aumento del riesgo geopolítico ya comenzó a reflejarse en un menor apetito del inversionista europeo por activos estadounidenses, un fenómeno similar al observado tras episodios previos de tensiones comerciales.