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Crédito privado crece y gana terreno en Afores, pese a temores de riesgo

Con un mercado de hasta 3.5 billones de dólares, mantiene bajos impagos. En México, las Afore aún tienen menos de 10% de exposición, pero con margen para crecer.
vie 17 abril 2026 05:55 AM
credito privado crisis afores
Los incumplimientos en crédito privado se ubican en niveles acotados, lo que sugiere un riesgo contenido pese a la presión en algunos segmentos.
(spawns/Getty Images)

El crecimiento del crédito privado ha encendido alertas en mercados internacionales, ante el temor de que su rápida expansión pueda derivar en una crisis. Sin embargo, gestores globales y analistas coinciden en que, por ahora, el riesgo no es sistémico y existe una brecha entre la percepción del mercado y los datos reales. Además, México gana espacio dentro de los portafolios de las Afores, que han incrementado su exposición a esta clase de activo ante su potencial de rendimiento y diversificación.

En las últimas semanas, el crédito privado ha estado bajo presión por un aumento en solicitudes de retiro de inversionistas y por señales de estrés en empresas de menor tamaño, particularmente en sectores como tecnología. Parte de la preocupación también surge de la posibilidad de que algunos fondos tengan que recurrir a líneas de crédito bancarias para cumplir con sus compromisos de pago.

Se trata de un mercado que ronda entre 2 y 3.5 billones de dólares a nivel global, dependiendo de la metodología de medición, tras un crecimiento acelerado en los últimos años, de acuerdo con estimaciones de firmas como Moody's y la Alternative Credit Council.

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“No es un systemic risk. Es como decir que los coches no van a existir, solo porque uno o dos modelos no están funcionando”, afirmó Juan Delgado Moreira, codirector ejecutivo de Hamilton Lane, al rechazar las comparaciones generalizadas sobre el estado del sector. El directivo subrayó que el problema radica más en la narrativa que en los fundamentales.

“Hay una desconexión entre el sentimiento y la performance de los créditos”, dijo, al señalar que los niveles de impago se mantienen contenidos y los portafolios siguen mostrando solidez operativa.

Un riesgo real, pero focalizado

Desde el análisis de mercado, la preocupación tiene origen en cambios estructurales recientes, particularmente en sectores como tecnología. Enrique López, especialista en renta variable de Actinver, explicó que la disrupción por inteligencia artificial ha comenzado a presionar modelos de negocio, especialmente en empresas de software, lo que ha empujado a firmas más pequeñas a buscar financiamiento en el crédito privado.

“Es un mercado que está enfrentando su primera prueba de estrés… sí puede haber pérdidas más grandes de lo esperado, pero no es algo sistémico”, señaló López.

El especialista añadió que, aunque existen riesgos, estos se concentran en segmentos específicos. “Es un riesgo focalizado… tiene potencial de presión, pero hoy no es sistémico”, afirmó.

Las preocupaciones también se centran en cómo podría transmitirse el estrés al sistema financiero. De acuerdo con López, el riesgo radica en la estructura misma del crédito privado: fondos que prometen rendimientos periódicos y que, ante incumplimientos, podrían recurrir a líneas de crédito con bancos.

“Los manejadores alternativos podrían empezar a usar esas líneas de crédito para cumplir sus compromisos”, explicó, lo que abriría un canal potencial de contagio hacia el sistema bancario. Aun así, el tamaño del mercado limita su impacto macroeconómico, ya que su peso dentro del sistema financiero global sigue siendo reducido, lo que acota el riesgo hacia la economía real.

Tasas y diversificación sostienen el atractivo

Más allá de las especulaciones acerca de una posible crisis, Hamilton Lane identifica fundamentos que siguen respaldando al crédito privado como clase de activo. Entre ellos destacan la diversificación del mercado —tanto por gestores como por sectores— y el entorno de tasas de interés elevadas.

“Las tasas se mantendrán relativamente altas por más tiempo, lo que permite una rentabilidad atractiva para inversionistas de renta fija”, indicó Delgado Moreira. Este entorno ha permitido que el crédito privado gane espacio en portafolios institucionales, al ofrecer retornos competitivos frente a instrumentos tradicionales.

En términos de desempeño, la firma anticipa un cambio en la dinámica reciente entre mercados públicos y privados. Tras varios años en los que las bolsas han concentrado retornos elevados, el potencial de los activos privados luce más atractivo hacia adelante.

“Las rentabilidades públicas están en el percentil 90, mientras que los mercados privados están en niveles mucho más bajos”, explicó Delgado Moreira. “Estadísticamente, eso sugiere que los mercados privados podrían superar a los públicos en los próximos años”, añadió. En otras palabras, las bolsas ya están cerca de sus mejores niveles históricos de rendimiento, mientras que los mercados privados aún tienen espacio para crecer. Por eso, la firma anticipa que estos últimos podrían ofrecer mejores resultados en los próximos años. A largo plazo, los mercados privados han mostrado rendimientos superiores en horizontes de 15 a 20 años.

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Afores en México se benefician de este instrumento

En México, el crecimiento del crédito privado ha estado acompañado por una mayor participación de inversionistas institucionales, particularmente las Afores. “Ha crecido mucho el interés en invertir principalmente en private equity y venture capital”, explicó Salvador Almeida, Managing Director para Latinoamérica de Hamilton Lane.

Y añade que con los cambios regulatorios recientes, el enfoque comienza a girar hacia el mercado local. “El enfoque en México es mucho más en infraestructura y en crédito privado”, indicó y añadió que, dentro del universo de mercados privados, los sectores con mayor tracción en México están definidos por infraestructura e inversiones en energía.

En el caso de infraestructura, Hamilton Lane anticipa un rol creciente del capital privado. “Los proyectos van a requerir una combinación de deuda y capital, con participación tanto local como internacional”, señaló Delgado Moreira.

Aunque la regulación permite a las Afores invertir hasta 30% de sus portafolios en instrumentos estructurados (donde se ubica el crédito privado), la exposición actual se mantiene por debajo del 10%, según datos de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) a 2025. Esto deja amplio margen para que esta clase de activo siga ganando peso en los próximos años.

Además, recientemente, el Senado aprobó una reforma para crear un marco que impulse proyectos de infraestructura mediante esquemas de inversión mixta, con el objetivo de canalizar más capital —incluido el de las Afores— hacia obras productivas. La medida no obliga a estos fondos a invertir, pero sí facilita su participación bajo criterios de rentabilidad y riesgo, dentro de los límites regulatorios existentes.

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