Si bien es cierto que la pandemia ha obligado a las marcas a reducir sus presupuestos de marketing, los recortes más grandes de inversión –al menos en lo referente a las estrategias de colaboración con influencers– se dieron en el último trimestre de 2019, debido a que los anunciantes decidieron no apostarle a los creadores de contenido porque no han tenido buenos resultados trabajando con ellos.
Y esto no se debe a que la estrategia no funcione.
“Las marcas, principalmente en México, perciben el influencer marketing como un rollo de entretenimiento y algo cómico. Si vemos el contenido que se genera no hay nada serio. Entonces, cuando llega la última parte del año y hay dinero, deciden invertirlo en otra estrategia que sí les funcione. Todavía no logran relacionarla con un resultado de venta real”, detalló el directivo durante la presentación del estudio ‘Estado de Influencer Marketing. Los efectos del COVID-19 en la industria de influencers’.
Esto no quiere decir que el coronavirus no impactó al sector. De hecho, después de la caída que se presenta en el último trimestre de 2019, hay un pico ascendente en enero. Sin embargo, a partir de febrero vuelve a caer la eficiencia, siendo abril el mes más afectado.
En este sentido, Bravo detalló que durante abril las menciones que los influencers hicieron sobre una marca disminuyeron 30% respecto al mismo mes de 2019. Mientras que el número de anunciantes que utilizaron creadores de contenido en sus estrategias digitales cayó 37% en este periodo.