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Productos chinos saturan puertos mexicanos pese a nuevas barreras comerciales

El incremento de mercancías asiáticas mantiene bajo presión a puertos como Manzanillo y Lázaro Cárdenas, donde agentes navieros reportan contenedores detenidos hasta 30 días y pérdidas por hasta 6 millones de dólares.
En medio de la saturación de puertos los productos “Made in China” van al alza
La carga contenerizada movilizada por los puertos del Pacífico creció 6.9% entre enero y abril, pese al endurecimiento comercial contra productos chinos. (golero/Getty Images)

El endurecimiento de la política comercial mexicana hacia los productos “Made in China” no ha conseguido frenar el ingreso de mercancías provenientes del gigante asiático. A pesar del incremento arancelario aplicado desde el 1 de enero y de una regulación aduanera más estricta, los volúmenes de carga continúan creciendo, al tiempo que los puertos del Pacífico enfrentan saturación, retrasos y costos logísticos cada vez mayores.

El efecto ya comienza a sentirse en toda la cadena de comercio exterior. Contenedores detenidos durante semanas, barcos esperando espacio para descargar y despachos aduaneros más lentos se han convertido en parte del panorama cotidiano en terminales estratégicas como Manzanillo y Lázaro Cárdenas.

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Roberto Meillón, presidente entrante de la Asociación Mexicana de Agentes Navieros (AMANAC), explica que la presión operativa se ha intensificado particularmente en los puertos del Pacífico, principal puerta de entrada de mercancías provenientes de Asia.

“(Los sobrecostos) son variables. Hablamos de millones de dólares en la suma de entre todas las navieras. Nosotros hemos hecho cálculos por retrasos o por congestión de puertos de hasta de 6 millones de dólares por tener barcos parados, contenedores parados por 20 o 30 días”, expone.

La situación ocurre en un momento en que el gobierno mexicano busca fortalecer la industria nacional mediante medidas como el Plan México y el Programa de Protección para las Industrias Estratégicas de México, bajo los cuales diversas mercancías asiáticas enfrentan mayores aranceles de importación.

Desde el inicio de este año, algunos productos provenientes de China, incluidos repuestos automotrices, comenzaron a pagar tarifas de hasta 50% para ingresar al país. Sin embargo, los volúmenes de carga continúan al alza.

Datos de la Secretaría de Marina muestran que entre enero y abril de este año la carga contenerizada movilizada por los puertos del Pacífico aumentó 6.9%, mientras que en el Golfo cayó 8.9% en el mismo periodo.

La tendencia confirma que, pese al endurecimiento comercial, las cadenas de suministro continúan dependiendo de componentes, mercancías y productos manufacturados en Asia, particularmente de origen chino.

Aduanas bajo presión

Más allá de la saturación física de los puertos, el principal cuello de botella comienza a ubicarse en las aduanas .

Meillón sostiene que, aunque los procesos de despacho aduanero pueden realizarse en cuestión de horas, actualmente llegan a demorar entre tres y siete días en terminales como Manzanillo debido a la sobrecarga operativa y a los nuevos requerimientos regulatorios.

Parte de la presión proviene de la reforma a la Ley Aduanera que entró en vigor el 1 de enero. La modificación busca modernizar los procesos de comercio exterior y fortalecer la fiscalización, pero en la práctica ha implicado mayores responsabilidades para agentes aduanales y operadores logísticos.

“Se ha vuelto más quisquillosa en términos de que está exigiendo a los agentes aduanales, como que tengan más responsabilidades, que yo siento que le corresponde al gobierno”, añade Meillón.

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Aunque la Agencia Nacional de Aduanas de México impulsa un programa de modernización tecnológica y de infraestructura estratégica con inversiones por 23,500 millones de pesos en revisión no intrusiva, los actores del sector aseguran que los tiempos operativos todavía no muestran mejoras significativas.

Tanto la AMANAC como operadores portuarios como Contecon coinciden en que el capital humano y la eficiencia operativa dentro de las aduanas siguen siendo áreas críticas para evitar mayores rezagos.

“Por ejemplo, de 8 a 12 del día no hay despachos, pero de las 2 de la tarde en adelante empiezan a generarse. Ese tiempo muerto no lo aprovechamos y le exigimos a la aduana que haga más, cuando nosotros estamos haciendo menos, entonces tenemos que hacer una acción conjunta para poder sortear esos temas”, subraya Meillón sobre el puerto colimense.

El reto estructural del Pacífico

La presión sobre los puertos mexicanos no comenzó este año. Después de la pandemia de covid-19, el flujo de contenedores provenientes de Asia comenzó a crecer a doble dígito, transformando la dinámica logística del litoral del Pacífico.

Ante ese escenario, algunas empresas aceleraron inversiones para ampliar capacidad y modernizar infraestructura.

Contecon Manzanillo anunció desde 2023 una inversión superior a 230 millones de dólares para fortalecer sus operaciones y alcanzar una capacidad anual de 2 millones de TEU’s, equivalentes a contenedores de 20 pies.

Sin embargo, el crecimiento del comercio ha superado la capacidad histórica de la infraestructura portuaria.

“Los puertos de México, a diferencia de otros países, crecieron y se hicieron sin ser planeados adecuadamente. Y ahorita, por ejemplo, Manzanillo es el mismo Manzanillo de 1970. Son 240 hectáreas hace 50 años atrás y hoy son las mismas 240 hectáreas, pero hace 30, 40 años movíamos tres o cuatro millones de toneladas. Hoy en ese mismo espacio movemos 45 o 50 millones de toneladas de carga”, asegura Meillón.

La expectativa del sector naviero es que el flujo de mercancías provenientes de China continúe creciendo durante los próximos años, incluso en un contexto de mayor fiscalización y tarifas comerciales más elevadas.

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