McDonald’s aprovecha esos comportamientos porque las franquicias ya cuentan con reconocimiento y comunidades organizadas. De esta manera, la cadena transforma el interés de los seguidores en alimentos, empaques y artículos disponibles durante periodos limitados.
Sin embargo, la estrategia comenzó antes de One Piece y KPop Demon Hunters. La compañía recurrió a Pokémon, Mario Bros., Minecraft, Hello Kitty, Yu-Gi-Oh!, Crocs y BT21 para renovar la Cajita Feliz y ampliar su alcance entre los adultos.
En 2024, los consumidores compartieron en grupos de redes sociales información sobre la disponibilidad de las figuras de Yu-Gi-Oh! y Hello Kitty. Algunos compradores buscaron completar la colección, mientras otros acudieron al mercado secundario cuando no encontraron los personajes en los restaurantes.
McDonald’s también trasladó la expectativa a su aplicación, ya que el lanzamiento de BT21, los personajes creados por BTS y Line Friends, utilizó una fila virtual similar a las que acompañan la venta de boletos para conciertos.
Un año después, Jimena Rodríguez Grave, gerente de Comunicación y Relaciones Públicas de Arcos Dorados México, explicó a Expansión que algunas colaboraciones habían roto récords y sus productos se agotaban en cuestión de minutos.
“Para definir con quién colaboramos, analizamos constantemente las tendencias de consumo y realizamos estudios de mercado”, señaló la directiva en 2025.
La nostalgia tuvo un papel central en esa etapa porque los adultos reencontraron personajes de su infancia cuando ya contaban con recursos para comprar colecciones completas. No obstante, KPop Demon Hunters muestra que la fórmula también funciona con producciones recientes y comunidades formadas alrededor de conversaciones actuales.
A su vez, el modelo amplía las posibilidades comerciales de cada colaboración, pues McDonald’s puede convertir una franquicia en alimentos, empaques, coleccionables y experiencias digitales que incentivan las visitas a sus establecimientos.
La empresa no informa cuánto aportan estas campañas a sus ingresos ni cuántos consumidores regresan para completar una colección. Sin embargo, los 453,000 menús de BTS agotados en cinco días dejan ver el efecto comercial que puede alcanzar una comunidad movilizada.
En consecuencia, el fandom comienza en la pantalla para McDonald’s, pero adquiere valor comercial cuando sus seguidores llegan al restaurante y convierten su afinidad en una compra.
Con información de Mara Echeverría.