Publicidad
Revista Digital
Publicidad

McDonald’s agotó 453,000 menús de BTS y ahora apuesta por los fans de One Piece y KPop Demon Hunters

La cadena está combinando menús temáticos, coleccionables y contenido exclusivo para convertir a las comunidades del entretenimiento en tráfico y ventas.
Menú de McDonald’s inspirado en HUNTR/X de KPop Demon Hunters con papas, nuggets, bebida y artículos coleccionables.
McDonald’s llevó el universo de KPop Demon Hunters a sus restaurantes mediante alimentos temáticos, empaques y artículos coleccionables para sus seguidores. (Cortesía McDonald’s
)

McDonald’s hizo de las comunidades de fanáticos una herramienta para atraer clientes mediante menús temáticos, juguetes coleccionables y contenido exclusivo.

La cadena agotó en México los 453,000 paquetes que preparó con BTS en cinco días y ahora extiende la fórmula con KPop Demon Hunters y un cruce entre Bob Esponja y One Piece.

La colaboración con BTS mostró hace cinco años el alcance comercial de la estrategia. McDonald’s planeó vender los menús durante un mes, pero la empresa colocó 136,000 unidades el primer día y agotó toda la existencia en la quinta jornada.

Publicidad

Además, la demanda duplicó el pronóstico inicial de ventas y las aglomeraciones obligaron a algunos establecimientos a cerrar temporalmente.

“Había filas enormes, horas y horas esperando su combo. Los operadores no podían más”, declaró entonces a Expansión Félix Ramírez, director de Comunicación Corporativa de la división Caribe y norte de Latinoamérica de Arcos Dorados.

La conversación también creció en internet, pues las búsquedas relacionadas con McDonald’s y BTS aumentaron 284% entre el 30 de mayo y el 5 de junio de aquel año. Asimismo, la campaña alcanzó a más de 22.5 millones de personas y acumuló casi 48 millones de impactos digitales.

Los resultados confirmaron que los seguidores de una franquicia podían pasar de la conversación en redes sociales a los restaurantes. Por ello, McDonald’s ahora traslada la receta a dos universos del entretenimiento.

La cadena lanzó en Estados Unidos dos menús inspirados en KPop Demon Hunters, la película animada de Netflix que enfrenta a HUNTR/X con los Saja Boys.

La campaña invitó a los consumidores a elegir un bando mediante combinaciones diferentes, tarjetas coleccionables y accesos a contenido digital, de modo que la rivalidad dejó de formar parte únicamente de la historia y se convirtió en el mecanismo comercial del lanzamiento.

Por otra parte, McDonald’s siguió una ruta similar con Bob Esponja y One Piece. La campaña reunió a ambas franquicias en una colección de juguetes para la Cajita Feliz, mientras los personajes intercambiaron sus universos y vestuarios.

Las figuras no cambian el producto central de la cadena, pero incorporan escasez y la posibilidad de completar una colección. Por lo tanto, la dinámica puede llevar al consumidor a buscar personajes específicos o realizar más de una compra, aunque la compañía no ha revelado los resultados comerciales de la campaña.

McDonald’s lleva los fandoms a la Cajita Feliz

Los fandoms agrupan a comunidades que mantienen una relación activa con una película, serie, artista o personaje. Sus integrantes producen contenido, intercambian información y buscan productos relacionados con el universo que siguen.

Publicidad

McDonald’s aprovecha esos comportamientos porque las franquicias ya cuentan con reconocimiento y comunidades organizadas. De esta manera, la cadena transforma el interés de los seguidores en alimentos, empaques y artículos disponibles durante periodos limitados.

Sin embargo, la estrategia comenzó antes de One Piece y KPop Demon Hunters. La compañía recurrió a Pokémon, Mario Bros., Minecraft, Hello Kitty, Yu-Gi-Oh!, Crocs y BT21 para renovar la Cajita Feliz y ampliar su alcance entre los adultos.

En 2024, los consumidores compartieron en grupos de redes sociales información sobre la disponibilidad de las figuras de Yu-Gi-Oh! y Hello Kitty. Algunos compradores buscaron completar la colección, mientras otros acudieron al mercado secundario cuando no encontraron los personajes en los restaurantes.

McDonald’s también trasladó la expectativa a su aplicación, ya que el lanzamiento de BT21, los personajes creados por BTS y Line Friends, utilizó una fila virtual similar a las que acompañan la venta de boletos para conciertos.

Un año después, Jimena Rodríguez Grave, gerente de Comunicación y Relaciones Públicas de Arcos Dorados México, explicó a Expansión que algunas colaboraciones habían roto récords y sus productos se agotaban en cuestión de minutos.

“Para definir con quién colaboramos, analizamos constantemente las tendencias de consumo y realizamos estudios de mercado”, señaló la directiva en 2025.

La nostalgia tuvo un papel central en esa etapa porque los adultos reencontraron personajes de su infancia cuando ya contaban con recursos para comprar colecciones completas. No obstante, KPop Demon Hunters muestra que la fórmula también funciona con producciones recientes y comunidades formadas alrededor de conversaciones actuales.

A su vez, el modelo amplía las posibilidades comerciales de cada colaboración, pues McDonald’s puede convertir una franquicia en alimentos, empaques, coleccionables y experiencias digitales que incentivan las visitas a sus establecimientos.

La empresa no informa cuánto aportan estas campañas a sus ingresos ni cuántos consumidores regresan para completar una colección. Sin embargo, los 453,000 menús de BTS agotados en cinco días dejan ver el efecto comercial que puede alcanzar una comunidad movilizada.

En consecuencia, el fandom comienza en la pantalla para McDonald’s, pero adquiere valor comercial cuando sus seguidores llegan al restaurante y convierten su afinidad en una compra.

Con información de Mara Echeverría.

Publicidad

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad