Publicidad
Publicidad

Nuestras Historias

Cancelar el 'Obamacare', un nuevo dolor de cabeza para Donald Trump

Los republicanos no pueden conseguir los votos para abrogar o reemplazar el plan de salud implementado por Obama, ni los demócratas no se ponen de acuerdo en cómo mejorarlo.
Sin alternativas.
Sin alternativas. La Casa Blanca no tiene un plan en caso de que los tribunales coincidan en que la Ley de Cuidado de Salud Asequible es inconstitucional.

Estados Unidos está atorado con Obamacare. Los republicanos no pueden reunir los votos para abrogarlo o reemplazarlo. Los demócratas no se ponen de acuerdo en cómo mejorarlo. El presidente, Donald Trump, solo quiere dejarlo atrás. Pero está tan arraigado a estas alturas que si los tribunales lo cancelan repentinamente, podría perturbar completamente el sistema estadounidense de seguros de gastos médicos… y no solo en el caso de personas que compran su seguro en las bolsas de seguros creadas por ley.

La aprobación, el fallo de la Suprema Corte, la implementación y el intento de derogación de la ley que transformó el sistema de salud estadounidense han llenado de dramatismo los pasados nueve años. Ahora comienza el Capítulo 5: El segundo drama judicial.

El gobierno de Trump dio un giro de 180 grados y apoyó el fallo que un juez federal de Texas emitió en diciembre sobre la inconstitucionalidad de la Ley de Cuidado de Salud Asequible, lo que podría suscitar una situación insostenible ya que, esencialmente, todos los estadounidenses que tienen seguro de gastos médicos tienen Obamacare.

Lee: Tras celebrar la victoria por el informe de Mueller, Trump abre un nuevo frente

Invalidar la ley por completo le quitaría la cobertura a decenas de millones de estadounidenses y eliminaría las protecciones a las coberturas de cientos de millones más. Tami Luhby, de CNN, documentó exactamente cómo afecta la ley a cada uno de los estadounidenses, no solo a los más de 20 millones que obtuvieron Medicaid o un seguro a través de alguna bolsa estatal o federal de seguros de gastos médicos.

La realidad es que exactamente a nueve años de que se aprobara, la Ley de Cuidado de Salud Asequible —a veces llamada Obamacare— reinventó el sistema estadounidense de seguros de gastos médicos.

Publicidad

No hay señas de un plan en la Casa Blanca

Pese a que Trump tuiteó el 26 de marzo que el Partido Republicano se volverá "¡el partido de la atención médica!" y se comprometió a encargarse de la gente que tiene enfermedades preexistentes, está cada vez más claro —evidente y alarmantemente— que la Casa Blanca no tiene un plan en caso de que los tribunales coincidan en que la Ley de Cuidado de Salud Asequible es inconstitucional.

Kellyanne Conway, jefa de asesores de la Casa Blanca, dijo a la prensa el 26 de marzo que "el Departamento de Justicia es parte del poder ejecutivo y el presidente confía en que su Departamento de Justicia hará lo correcto. Además, estamos atentos al litigio. No precedimos los resultados de litigios como ese. Ya veremos qué pasa".

Lee: La Cámara de Representantes fracasa en revertir veto de Trump para el muro

Es una ley que afecta a todos los estadounidenses y que da cobertura a millones de personas. ¿Cómo que ya veremos qué pasa?

Hay buenas probabilidades de que la Suprema Corte intervenga, proceso que podría tomar años. Pero la nueva postura endurecida del Departamento de Justicia de Trump despertó inmediatamente el interés.

"Estoy estupefacto", dijo John Kasich el martes, después de que se emprendiera la acción ante el tribunal. Kasich fue gobernador de Ohio y ha criticado frecuentemente a Trump. Ahora es colaborador de CNN. Cuando era gobernador, tomó dinero federal para expandir Medicaid en su estado en arreglo a ley, aunque desde hace mucho ha hecho notar sus deficiencias. Sin embargo, dijo que el país tiene que resolver los problemas, no eliminar la vieja ley y promovió una propuesta que desarrolló con gobernadores de ambos partidos.

"Todas estas cosas pueden arreglarse, pero no tienes que quitarles la cobertura a 20 millones de personas", dijo. "Es ridículo".

Cómo deshacer algo que es parte de la sociedad

Las partes principales de la ley son la expansión masiva de Medicaid y la reestructuración total del mercado de seguros individuales, pero también contempla protecciones obligatorias en el mercado de seguros de grupo, lo que obliga a las aseguradoras a cubrir a estadounidenses con enfermedades preexistentes y a permitir que los asegurados sigan cubriendo a sus hijos adultos hasta los 26 años.

También se reescribieron las reglas de Medicare, de los hospitales y de la cobertura de medicamentos recetados.

Recomendamos: Dinero, poder e información: las entrañas de la maquinaria electoral de Trump

Aunque ahora el gobierno respalda la invalidación de la ley en su totalidad por la vía judicial, los expertos no tienen idea de cómo se podría desmantelar la Ley de Cuidado de Salud Asequible.

Julie Rovner, de Kaiser Health News, dijo a CNN el 26 de marzo que "la Ley de Cuidado de Salud Asequible está tan entretejida en el sistema de atención médica que tratar de sacarla podría alterar cosas que no estaban relacionadas".

Los estados han pasado años modificando sus programas de Medicaid de acuerdo con la Ley de Cuidado de Salud Asequible, por ejemplo. Ese proceso continúa porque los estados que no han aceptado los recursos de Obamacare para expandir Medicaid con los dólares federales se están moviendo en esa dirección ahora que el gobierno les concede exenciones de ciertos requisitos o les permite imponer la nueva regla de exigir que los beneficiarios trabajen para tener derecho a Medicaid.

Lee: Trump veta medida que bloqueaba su plan para financiar el muro en la frontera

"Uno piensa en lo que tardó el proyecto de ley y en cuántos reglamentos se han implementado en arreglo a la ley a lo largo de ese periodo de nueve años. Afectó a cada fuente de seguro de gastos médicos", dijo Sara Collins, vicepresidenta de Commonwealth Fund, que investiga temas de atención médica y promueve mejoras al sistema de atención médica. "No puedo exagerar al decir lo disruptivo que esto sería", añadió.

La misión de Trump, acabar con la Ley de Cuidado de Salud Asequible

Los esfuerzos de Trump y de los republicanos del Congreso por derogar la ley fracasaron en 2017, pero su administración pretende seguir socavándola, principalmente cuando usaron una nueva ley fiscal para reducir a cero dólares el impuesto calculado por no tener seguro de gastos médicos.

La reducción de esta multa fue lo que desencadenó el drama más reciente. El juez de Texas coincidió con un grupo de fiscales estatales republicanos en que un impuesto de cero dólares no es un impuesto, así que la complicada decisión de ratificar la Ley de Cuidado de Salud Asequible, del ministro presidente, John Roberts, quedó en entredicho. Es un giro digno de una novela de misterio. ¿Qué pasará con Obamacare ahora?

Ese mismo John Roberts —del que gracias al nuevo libro de Joan Biskupic, de CNN, sabemos que dudó respecto a cómo lidiar con esta ley la primera vez— ahora podría estar dedicado en cuerpo y alma a ella.

Lee: Trump enfrenta los primeros obstáculos para reelegirse

Quienes se oponen a la ley dijeron que la posibilidad de que la desmantelen debería ser una llamada de atención al Congreso para que la arreglen.

"El anuncio del Departamento de Justicia es un indicio más de que el Congreso tiene que aprobar leyes que ayuden —no que lesionen— la capacidad de los estadounidenses de alcanzar su objetivo de tener atención médica a menor costo, mejores opciones y acceso a los servicios de salud cuando estén enfermos", dijo Marie Fishpaw de Heritage Foundation, organización conservadora que respalda un plan con el que se le da más poder a los estados.

Los electores estadounidenses responden

Los demócratas pagaron el precio político de haber aprobado la Ley de Cuidado de Salud Asequible: perdieron el control de la Cámara de Representantes en una oleada de represalias y furia conservadora.

Luego, los republicanos pagaron el precio de haber estado tan cerca de abrogarla: perdieron el control de la cámara baja a finales del año pasado; el 41% de los electores dijeron en las encuestas de salida que el tema más importante para el país era la atención médica. Los demócratas bombardearon a los distritos indecisos con anuncios sobre los servicios de salud y advertencias sobre la amenaza de perder protecciones tales como prohibirles a las aseguradoras que excluyan a las personas que tienen enfermedades preexistentes.

De igual forma, el 69% de los electores señaló en 2016 que el sistema de salud necesita cambios profundos. Ese sentir le dio a los candidatos demócratas a la presidencia nuevos bríos para llevar el sistema de atención médica más a la izquierda con la propuesta de una opción de seguro médico público o incluso un sistema de atención médica socializada, en el que el gobierno tomaría el control del mercado de seguros. Ese debate quedó temporalmente al margen el 26 de marzo, mientras los demócratas cerraban filas para proteger la Ley de Cuidado de Salud Asequible.

Lee: La Corte Suprema de EU, ¿atrapada en el conservadurismo?

Hace poco, los electores estadounidenses opinaron —55% a favor y 32% en contra— que preferían mejorar el sistema de salud actual que reemplazarlo, según una encuesta de Quinnipiac. Los resultados se publicaron en el contexto del debate que promovieron los demócratas respecto a la transición a un sistema de seguro de gastos médicos con un solo pagador, pero lo interesante es la posibilidad de que la administración de Trump tome otro camino e invalide la Ley de Cuidado de Salud Asequible completamente. La cantidad de estadounidenses que tiene una opinión favorable de la ley en sí creció en años recientes y ronda el 50%, según Kaiser Family Foundation, mientras que el porcentaje de estadounidenses que tiene una opinión desfavorable ha caído por debajo del 40%.

Los estados republicanos se inclinan por Medicaid

El esfuerzo de deshacer la ley en los tribunales sigue pese a que cada vez son más los estados republicanos que buscan vías para expandir Medicaid según sus disposiciones. Kasich fue uno de los primeros gobernadores republicanos que aceptó la expansión de Medicaid casi totalmente financiada por la federación y desde entonces ha defendido la decisión.

Cada vez son más los gobernadores conservadores que siguen el ejemplo, especialmente ahora que el gobierno federal está accediendo a otorgar exenciones a las reglas para aceptar el dinero, como exigirle al asegurado que tenga empleo.

En Georgia, por ejemplo, hubo algunos acontecimientos esta semana: la legislatura, bajo control de los republicanos, concedió nuevas facultades al gobernador de su partido.

Catorce estados han rechazado la expansión de Medicaid que se contempla en la Ley de Cuidado de Salud Asequible. Son principalmente estados del Sur, aunque también está representado Wisconsin. Cada uno de estos estados respaldó a Trump en 2016. Sin embargo, 16 estados que lo apoyaron han expandido Medicaid.

En general, 4.9 millones de personas que de otra forma tendrían derecho a Medicaid, según la Ley de Cuidado de Salud Asequible, no lo tienen actualmente. Algunas de esas personas tienen derecho a recibir ayuda para contratar un seguro privado, pero más de 2.5 millones están atrapadas en un tecnicismo de la ley: ganan demasiado como para tener derecho a Medicaid, pero no lo suficiente para tener derecho a recibir ayuda para contratar un seguro privado. Casi la mitad de estas personas en la llamada brecha de cobertura están en Texas y Florida, según Kaiser Family Foundation.

Aunque los estados republicanos cambien de opinión y acepten los recursos para Medicaid, no significa que los republicanos que dirigen esos estados respaldarán la ley en el futuro cercano, pero definitivamente les dificultarían mucho más las cosas a muchas personas si los tribunales se los arrebatan de repente.

¿Tienes poco tiempo?
Infórmate en menos de cinco minutos de lo más importante del día.

has quedado suscrito al newsletter.

Publicidad
Publicidad