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Luis Arce, el abanderado de bonanza de Bolivia llega a la presidencia

El economista fue el ministro de Finanzas durante casi todos los 14 años que Evo Morales estuvo en el poder, es considerado el artífice del crecimiento de la economía boliviana.
dom 08 noviembre 2020 07:45 AM
Luis Arce
Luis Arce, quien se convertirá este domingo en presidente de Bolivia, tiene un perfel más tecnócrata que político.

Luis Arce, un economista que asumirá este domingo como presidente de Bolivia después de una aplastante victoria electoral, sabía cuál era su posición en el espectro político cuando era un joven adolescente en La Paz y tomó escritos del filósofo Karl Marx.

Arce dirigió la economía del país andino durante más de una década bajo el gobierno del expresidente Evo Morales, un líder de izquierda que renunció el año pasado tras unas elecciones plagadas de acusaciones de fraude que provocaron protestas generalizadas.

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Arce fue visto a menudo como una influencia moderada frente a elementos más radicales en el Partido Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales.

El ex ministro, de de 57 años, asumirá la presidencia en medio de fuertes tensiones políticas y el inminente regreso de Morales, quien planea volver desde Argentina a principios de la próxima semana.

El viernes Arce participó en una ceremonia ancestral andina, reflejando la inclinación hacia la cultura indígena que creció durante la gestión de Morales, quien todavía proyecta una larga sombra sobre el país.

Se espera la llegada para la ceremonia del domingo de diversas personalidades políticas como el presidente peronista de Argentina Alberto Fernández, el presidente de Paraguay, Mario Abdo, el líder iraní Hassan Rohani, el rey Felipe de España y la vicepresidente de Venezuela Delcy Rodríguez, entre otros.

El candidato de Evo Morales se impone en primera vuelta de presidenciales

Su inesperado triunfo en la primera ronda, no anticipado por las encuestas, pavimenta el regreso a Bolivia de Morales desde su exilio en Argentina y sirve al líder del MAS para reivindicarse políticamente, 11 meses después de su dimisión en medio de una convulsión social.

"Lucho (apodo del candidato del MAS) será nuestro presidente (...), el devolverá a nuestra patria el camino del crecimiento económico", escribió Morales en un tuit después de que se conocieran los resultados.

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Se espera que el 9 de noviembre, un día después de la toma de protesta de Arce, el ex presidente regrese a través de la frontera terrestre con Argentina, ya sin las acusaciones penales que pesaban en su contra.

"Yo tengo mis ideas desde que tengo 14 años y empecé a leer a Carlos Marx, desde ahí no he dejado de tener la misma posición ideológica y no voy a cambiar, por nada", señaló Arce en una entrevista con Reuters en octubre.

El arquitecto del milagro boliviano

Arce es reconocido por sus partidarios como el arquitecto del "milagro" de crecimiento de Bolivia en la década de 2000 que sacó a muchos de la línea de la pobreza en una de las naciones más empobrecidas de América del Sur.

"El hoy presidente electo fue un excelente ministro" que "condujo a la economía boliviana por un periodo de gran crecimiento, de gran fortaleza de las finanzas públicas, de gran creación de márgenes de maniobra" que le permitieron al país andino "evitar colapsos importantes cuando cayeron los precios del petróleo y del gas", dijo el director para las Américas del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner, en rueda de prensa virtual el día siguiente de su triunfo.

Como ministro de Economía impulsó la nacionalización de muchos sectores, avivando la ira entre los inversores, pero llevó a Bolivia a una tasa de crecimiento promedio anual del 4.6%, una de las mejores de América Latina, ayudado en parte por el auge de las materias primas.

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Bajo Morales, Bolivia elevó su PIB de 9,500 millones de dólares anuales a 40,800 millones y redujo la pobreza del 60% a 37%, según datos oficiales.

Arce elaboró el plan económico para la exitosa carrera presidencial de Morales en 2005 que llevó a casi 14 años de gestión que desencadenó en una crisis a medida que el crecimiento se desaceleraba y que la oposición crecía cuando Morales buscaba un cuarto mandato consecutivo.

La bonanza permitió pagar bonificaciones a miles de mujeres embarazadas, escolares y ancianos, e inversiones millonarias para intentar industrializar el litio y el gas natural.

"Tomamos decisiones adecuadas que llevaron a nuestro país a liderar varios indicadores económicos y sociales en la región", dijo Arce tras ser designado abanderado presidencial del MAS, honor que siempre había tenido Morales.

Con dardos al gobierno transitorio de la derechista Jeanine Áñez, Arce hizo campaña afirmando que "la economía no es un juego", una forma de llevar agua a su molino como conocedor de los tejemanejes de la economía boliviana.

Más tecnócrata que político

A diferencia de Morales, un indígena aymara líder sindical de los cocaleros que se convirtió en una figura casi de culto, Arce creció en un hogar de clase media de La Paz y es conocido por hablar en voz baja y mantener un perfil personal bajo.

El economista tiene un perfil más tecnócrata que político. Estudio en la Universidad Mayor de San Andrés en la Paz e hizo una maestría en la universidad británica de Warwick. Antes de ser parte del gabinete de Morales, trabajó 18 años en el Banco Central de Bolivia.

"No es propiamente un caudillo", dijo Franklin Pareja, un analista político boliviano en La Paz. "Es una persona que viene de la academia, de clase media, es un tecnócrata, no es un luchador social", agregó.

Padre de tres hijos, Arce nació el 28 de septiembre de 1963 en La Paz en el seno de una familia de clase media. Sus padres eran profesores.

Su origen y formación son diferentes a los de Morales, quien nació en una familia de modestos campesinos y pastores de llamas, trabajó durante toda su infancia, por lo que fue poco tiempo a la escuela, y su lengua materna es el aymara.

En los deportes también son diferentes, pues al exministro le gusta el básquetbol, mientras que el expresidente ama el fútbol.

Este perfil más moderado podría ayudar a Arce a curar las divisiones en el país. Muchos critican a Morales por intentar aferrarse al poder y desafiar los límites del mandato, aunque también conserva un fuerte núcleo de apoyo.

Arce ha tomado medidas para distanciarse de Morales y le dijo a Reuters que el expresidente "no va a tener ningún rol" en su administración más allá de su influencia como líder del partido.

En la sede del partido hubo pocas referencias a Morales en panfletos y carteles, aunque su regreso plantea la cuestión de si se contentará con mirar desde el margen.

El país que hereda Arce es marcadamente diferente del de los años de auge, con la pandemia del coronavirus que generará un 6% de contracción económica este año, según las previsiones del Banco Mundial. Incluso bajo Morales, las exportaciones de gas y las reservas extranjeras habían comenzado a disminuir.

Arce ha prometido no recortar el gasto público, aunque también reconoce que serán necesarias algunas medidas de austeridad.

El presidente electo sigue confiando en que el milagro boliviano no se ha terminado.

"Creo que nuestro modelo ha mostrado al mundo que hay otra forma de hacer las cosas y hacerlas exitosas", sostuvo Arce.

Con información de AFP y Reuters

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