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Honduras enfrenta la elección que puede terminar con su crisis política

La corrupción y el narcotráfico, que tocan incluso al actual presidente Juan Orlando Hernández, son los temas que marcan los comicios de este domingo.
vie 26 noviembre 2021 06:26 PM
El alcalde de Tegucigalpa y el candidato presidencial del Partido gobernante Partido Nacional, Nasry Asfura, alias "Papi a la Orden", da un discurso durante su cierre de campaña.
El candidato presidencial del Partido Nacional —en el poder desde 2010— es Nasry Asfura, alcalde de Tegucigalpa desde el 25 de enero de 2014.

Honduras vive en crisis política desde 2009, cuando el entonces presidente Manuel Zelaya fue depuesto en un golpe de Estado. La posterior reelección de Juan Orlando Hernández, inconstitucional para la oposición, agudizó los problema. Sin embargo, las elecciones generales de este domingo pueden ayudar a terminar con la crisis.

En los comicios del próximo domingo, el país centroamericano elegirá a un nuevo presidente. Las elecciones estarán marcadas por la corrupción y el narcotráfico, que tocan las esferas más altas del poder, y por un temor ciudadano de que un resultado apretado genere choques violentos.

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Diversos sectores coinciden en que si hay elecciones limpias, el país comenzará a recuperar la estabilidad política y social, para hacer frente a los múltiples problemas que lo afectan como la pobreza, desempleo, violencia, narcotráfico, corrupción e impunidad.

La crisis por el golpe de Estado a Zelaya, el 28 de junio de 2009, se agudizó luego de los comicios de noviembre de 2017, cuando fue reelegido Hernández, según la oposición, mediante un "fraude".

"Esperamos que haya unas elecciones en paz, que no haya problemas y que todo sea transparente, que cada quien [de los candidatos], si ganó, gracias a Dios, y si no, también", dice Delia Flores, una vendedora de comida en una plaza del centro de Tegucigalpa.

Su temor no es gratuito. En 2017, una cuestionada reelección de Juan Orlando Hernández desató enfrentamientos con represión policial, que dejaron una treintena de muertos.

A punto de dejar el poder, Hernández fue señalado en un tribunal en Estados Unidos, donde su hermano cumple cadena perpetua por narcotráfico, de ser cómplice de ese delito, cargo que rechaza.

Quien lo suceda deberá luchar contra la pobreza que afecta a más de la mitad de los 10 millones de habitantes, y que obliga a muchos jóvenes a migrar irregularmente a Estados Unidos en busca de empleo.

"Esperamos que el próximo presidente dé trabajo, educación, que ayude a la gente pobre a salir adelante y ojalá no haya disturbios (...), nosotros somos los afectados", considera Wilson García, vendedor de verduras en un mercado capitalino.

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¿Quiénes son los candidatos?

En las últimas semanas diversos sectores del país y la comunidad internacional, con sus observadores, han venido abogando porque cese la confrontación e incitación al odio entre las principales fuerzas políticas que participan en la contienda.

En los comicios participarán 14 partidos y 12 candidatos a la presidencia, de los que según sondeos de opinión, los que tienen mayores posibilidades de ganar son el gobernante Partido Nacional, que lleva tres períodos consecutivos en el poder, y la alianza de hecho entre el Libertad y Refundación (Libre) con la Unión Nacional Opositora de Honduras (Unoh).

Entre acusaciones de corrupción, cierra la campaña presidencial en Honduras

La alianza, solo para la fórmula presidencial, la encabeza Xiomara Castro, de Libre, quien por tercera vez busca ser presidenta de Honduras, luego del derrocamiento de su esposo, Manuel Zelaya, en 2009.

El candidato presidencial del Partido Nacional —en el poder desde 2010— es Nasry Asfura, alcalde de Tegucigalpa desde el 25 de enero de 2014. Asfura es popular por sus proyectos de construcción local. No ha lanzado un programa de campaña, a diferencia de Castro.

En la conservadora Honduras, el Partido Nacional ataca las propuestas de Castro relacionadas a la legalización del aborto y al matrimonio entre personas del mismo sexo.

En tercer lugar, según los sondeos difundidos a finales de octubre, figura Yani Rosenthal, del Partido Liberal, quien pasó tres años en una cárcel de Estados Unidos por lavar dinero del narcotráfico.

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La corrupción y el narcotráfico en las elecciones

En 2020, el Congreso disolvió la Misión Contra la Corrupción y la Impunidad (MACCIH) de la OEA, y aprobó un nuevo código Penal que rebaja las sentencias para casos de corrupción y tráfico de drogas.

Varias figuras políticas estaban siendo investigadas por la MACCIH.

El primer desafío es "reconstruir el tejido institucional democrático el país". Honduras "es un estado degradado, parcialmente cooptado por el crimen organizado", dijo Víctor Meza, director de la ONG Centro de Documentación de Honduras y ex ministro de Gobernación y Justicia de Manuel Zelaya a la AFP.

Durante el proceso, las principales fuerzas de oposición han venido señalando que en los comicios podría haber "fraude" y que el presidente Hernández intentaría prolongar su mandato, a lo que él ha reiterado en múltiples ocasiones que no, y que el 27 de enero de 2022 entregará el poder a quien gane los comicios.

Hernández incluso ha dicho que aunque en su administración se hizo mucha obra, aboga porque quien lo suceda haga "mucho más".

"Ya sufrimos bastante, tenemos que seguir buscando la concordia, la oportunidad de empleo que viene con la inversión, el manejo adecuado de las cosas" y "mucho nos ha costado recuperar el nivel de paz que hoy tenemos", enfatizó el mandatario.

No han faltado, dentro de la oposición, los que presagiaban que incluso no habría elecciones. Sin embargo, con algunos problemas administrativos y técnicos, entre otros, los entes encargados del proceso electoral han ido avanzando y nada hace prever que no habrá elecciones.

Por ejemplo, parte de un equipo de impresión requerido desde el exterior, que ya debería de estar instalado, terminará de llegar hoy, según fuentes del Consejo Nacional Electoral (CNE).

¿Qué papel juega Estados Unidos en esta elección?

Estados Unidos ha desempeñado durante mucho tiempo un papel decisivo en la política hondureña, con tropas en el país desde la Guerra Fría y apoyando a Hernández incluso después de las denuncias de fraude en su reelección hace cuatro años.

"Instamos al gobierno de Estados Unidos a que no vuelva a cometer este error", escribió Gustavo Irías, director de CESPAD, en un comentario publicado esta semana.

Sea cual sea el candidato electo, es probable que la administración de Biden se enfrente a un dilema sobre cómo recalibrar las relaciones con Tegucigalpa.

"Creemos que va a ser una carrera bastante ajustada", consideró Tiziano Breda, analista del International Crisis Group para América Central. Señaló que los votantes de la oposición podrían confundirse con el nombre de Nasralla, quien sigue en la papeleta a pesar de la alianza.

El senador estadounidense Tim Kaine, un gran observador de Honduras, expresó su preocupación por las posibilidades de una votación exenta de fraude.

"Me preocupa mucho", dijo a Reuters en una entrevista telefónica, citando la migración y el narcotráfico entre los problemas alimentados por la corrupción que hacen que el futuro de Honduras sea importante para Estados Unidos.

"Deberíamos prestar más atención", indicó. "Nuestros destinos futuros van a estar claramente vinculados entre sí", añadió.

El miércoles, Kaine y el senador republicano Marco Rubio firmaron una carta dirigida al secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, en la que advertían de "inestabilidad política y violencia" si los observadores hondureños y extranjeros percibían los resultados de las elecciones como ilegítimos.

Si Castro se impone, una de las principales preocupaciones de Washington será si sigue adelante con su promesa de cambiar el apoyo diplomático que Honduras ha prestado durante décadas a Taiwán por el de China, apuntó a Reuters bajo condición de anonimato un funcionario de alto rango de la administración Biden.

Una delegación estadounidense ha exhortado a los candidatos hondureños a mantener lazos con Taiwán. Un ayudante de Castro dijo el martes que el tema aún no estaba decidido.

El presidente Hernández también ha jugado anteriormente con el cambio de lealtades a China, pero este mes viajó a Taiwán para reafirmar sus vínculos. Aunque un cambio irritaría a Washington, podría diversificar y equilibrar los vínculos de Honduras con las superpotencias, dijo Breda, atrayendo más financiamiento para infraestructura.

Si gana Asfura, de 63 años, la administración Biden es cautelosamente optimista sobre la posibilidad de hacer algunos progresos en la lucha contra la corrupción, pero es consciente de que el soborno está tan arraigado en el Partido Nacional que tardará mucho tiempo en ser eliminado, añadió el funcionario estadounidense.

¿Hay posibilidades de fraude?

Se espera una fuerte presencia de observadores electorales en los comicios del domingo, en las que también están en juego el Congreso hondureño y otras contiendas locales.

Los observadores temen que una carrera reñida aumente el riesgo de irregularidades. El Partido Nacional tiene un historial de uso de recursos estatales para movilizar a los votantes.

El ente electoral ha reiterado que "habrá elecciones" y les ha pedido a los hondureños que el domingo salgan a votar temprano y masivamente para "fortalecer la democracia", a la que el país retornó en 1980 después de casi 20 años de regímenes militares.

Sobre el "fraude" que algunos opositores creen que se podría fraguar, el analista Eugenio Sosa dijo a EFE que eso solo pueden hacerlo los políticos en las mesas electorales, que están controladas por ellos.

"Solamente ellos pueden garantizar que no haya fraude y solo ellos tienen la capacidad de hacerse un fraude, por lo menos las clases políticas más importantes", subrayó Sosa, sociólogo y docente universitario.

Además, los políticos "tienen el control desde el más alto organismo electoral, hasta el espacio donde se cuentan los votos", señaló el analista, al recordar que el CNE lo integran solamente representantes de los tres partidos con mayores posibilidades de triunfo, Nacional, Libre y Liberal.

Sosa dijo que si un partido no tiene gente vigilando las mesas electorales, puede ser víctima de fraude, porque ahí "el que parpadea pierde", como parte de una "cultura y comportamiento programado para hacerse fraude entre los partidos políticos, adentro de los partidos y entre los mismos correligionarios o seguidores".

De los 9.5 millones de habitantes que tiene Honduras, un poco más de 5 millones han sido convocados a los comicios, en los que serán elegidos un presidente, tres vicepresidentes, 298 alcaldías municipales, 128 diputados al Parlamento local y 20 al Centroamericano.

Con información de AFP y EFE

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