"Nadie lo imaginó. Fue primero en lugares donde no tenía ningún apoyo, sin siquiera fiscales electorales, sin absolutamente nada", señaló Juan Negri, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Torcuato di Tella.
Milei caló hondo porque "promete algo novedoso", opinó.
Carolina Carabajal, estudiante de 20 años, apoya a Milei porque "es diferente". "Nuestros abuelos, nuestros padres eligieron durante 20 o 30 años al peronismo y el país sigue igual", sostuvo.
Plan de gobierno
En sus propuestas, Milei prescinde del Estado. Su programa impulsa la dolarización de la economía, la eliminación del Banco Central y de los ministerios de Salud, Educación y Obras Públicas que piensa sustituir con inversiones privadas.
"Queremos hacer un programa de ajuste mucho más severo del que pide el Fondo Monetario Internacional. El ajuste será donde roba la política", dijo.
Impulsa privatizar empresas públicas, arancelar la salud y la educación y flexibilizar las relaciones laborales. Enemigo del "Estado paternalista" y de los "gobiernos populistas", se autodefine como un "anarco-capitalista".
En otras cuestiones es conservador: rechaza el aborto y la educación sexual en escuelas.
"Los únicos derechos que reinvindico son a la vida, a la libertad y a la propiedad; el resto son construcciones ideológicas", opina.
Y no se ahorra declaraciones provocadoras, como cuando planteó "dinamitar el Banco Central". "No es una metáfora", acotó.
"La clase política no sabe leerlo. Lo toma literal, pero no lo toma en serio. Sus votantes hacen lo contrario: no se toman literalmente sus propuestas, pero a él se lo toman en serio. Se reconocen ante alguien que dice por fin algo novedoso", expresó Negri.