El 2 de marzo, Trump insinuó preocupaciones similares, sugiriendo —“inverosímilmente, si se cree a las agencias de inteligencia estadounidenses”, según el International Crisis Group— que Irán podría pronto tener proyectiles capaces de alcanzar territorio continental de Estados Unidos.
El régimen ya tenía misiles capaces de alcanzar Europa y nuestras bases, tanto locales como en el extranjero, y pronto habría tenido misiles capaces de alcanzar nuestro hermoso Estados Unidos
Trump, 2 de marzo, en una ceremonia para dar la medalla de honor a tres soldados.
La Agencia de Inteligencia de Defensa informó la primavera pasada que Irán no podría desarrollar un misil de largo alcance para 2035.
Para Daniel Shapiro, del centro de estudios Atlantic Council, Trump "no ha explicado la urgencia ni la amenaza inminente que hacía necesaria una guerra en este momento”.
¿Israel iba a atacar primero?
La explicación más cuestionada hasta el momento fue la otorgada por el secretario de Estado, Marco Rubio. De acuerdo con el jefe de la diplomacia estadounidense, Israel estaba decidido a atacar a Irán, y Estados Unidos sabía que Irán respondería con fuego a las bases estadounidenses, lo que significa que Washington tenía que atacar primero.
Sabíamos que si no íbamos tras ellos de forma preventiva antes de que lanzaran esos ataques, sufriríamos un mayor número de bajas
Marco Rubio, secretario de Estado, 2 de marzo, ante periodistas en el Congreso de Estados Unidos.
"Si nos hubiéramos quedado esperando a que ese ataque ocurriera antes de golpearlos, habríamos sufrido muchas más bajas. Por lo tanto, el presidente tomó la decisión muy acertada" de atacar junto a Israel, señaló el secretario de Estado.
Al ser consultado sobre si Estados Unidos enfrentaba una "amenaza inminente" —un requisito legal para que el presidente actúe sin consultar al Congreso—, Rubio insistió en los planes israelíes.
"Por supuesto que había una amenaza inminente, y esa amenaza era saber que si Irán era atacado —y creíamos que lo sería—, vendrían inmediatamente a por nosotros", dijo Rubio.
"No nos íbamos a quedar sentados a recibir el golpe", añadió, precisando que si Irán hubiera atacado primero a las fuerzas estadounidenses, "estaríamos todos aquí respondiendo preguntas sobre por qué sabíamos eso y no actuamos".
Esos comentarios llevaron a críticas generalizadas, incluso de los partidarios de la derecha, de que Trump estaba permitiendo que Israel lo llevara a la guerra.
Rubio afirmó, sin embargo, que la administración de Trump creía en la necesidad de golpear a Irán, independientemente de qué detonara el momento oportuno.
"Pase lo que pase, en última instancia esta operación tenía que ocurrir", afirmó.