El control del Estrecho de Ormuz descarrila la tregua entre Estados Unidos e Irán
Donald Trump da por terminado el acuerdo con Teherán después de ataques mutuos en la vía marítima, una de las más importantes para el transporte de petróleo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que daba por terminada la tregua que mantenía con Irán desde mediados de junio, después de que ambas partes reavivaran los enfrentamientos por el estratégico Estrecho de Ormuz.
Esta ruta marítima se convirtió en uno de los puntos más importantes para resolver el conflicto que estalló el 28 de febrero por los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán.
El ejército iraní disparó contra buques que atravesaban el estrecho sin la autorización de Teherán, lo que provocó un intercambio de fuego con Estados Unidos que pone en peligro el acuerdo de paz provisional del mes pasado.
El precio del barril de Brent del mar del Norte, para entrega en septiembre, saltó un 5.21% hasta 78.02 dólares. Durante la sesión, incluso superó la barrera de los 80 dólares, algo que no ocurría desde hacía más de dos semanas.
Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate, para entrega en agosto, subió un .37% hasta 73.52 dólares.
"Hemos vuelto a un clima de hostilidad, y eso es lo que ha desencadenado la subida de hoy", dijo a la AFP John Kilduff, de Again Capital.
Los negociadores iraníes interpretan esa frase como un reconocimiento por parte de Estados Unidos del derecho de la República Islámica a gestionar la vía navegable, aunque sin cobrar tasas ni peajes durante dos meses.(FOTO: Elke Scholiers/Getty Images)
La Organización Marítima Internacional (OMI), con sede en Londres y dependiente de la ONU, estimó este miércoles que unos 6,000 marinos siguen bloqueados en el Golfo por el conflicto en Oriente Medio y condenó la reanudación de hostilidades entre Estados Unidos e Irán.
¿Qué dice el acuerdo sobre el estrecho de Ormuz?
El conflicto, desencadenado el 28 de febrero por los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, llevó a Teherán a bloquear la navegación en este estratégico cuello de botella marítimo como represalia, mientras que Estados Unidos impuso un bloqueo a los puertos iraníes.
El memorándum de entendimiento entre ambas partes establece que Irán "tomará las medidas necesarias, haciendo todo lo posible, para garantizar el paso seguro de los buques comerciales sin cobrar ningún cargo durante 60 días únicamente”.
Los negociadores iraníes interpretan esa frase como un reconocimiento por parte de Estados Unidos del derecho de la República Islámica a gestionar la vía navegable, aunque sin cobrar tasas ni peajes durante dos meses.
Estados Unidos —y los Estados del Golfo Pérsico— rechazan esa interpretación, ya que consideran que el texto solo significa que Irán debe facilitar el paso seguro de los buques y no imponer restricciones respaldadas por la fuerza.
“El control de Teherán sobre el estrecho es una tremenda fuente de influencia en sus negociaciones con Estados Unidos para poner fin a la guerra”, indica un análisis del International Crisis Group.(FOTO: AMIRHOSSEIN KHORGOOEI/AFP)
Tras la firma, el 17 de junio, del protocolo de acuerdo entre Teherán y Washington para poner fin a la guerra, los tránsitos se reanudaron a un ritmo más intenso, aunque todavía muy por debajo del registrado antes del conflicto.
Sin embargo, una semana después los Guardianes de la Revolución indicaron que ningún buque podría cruzar el estrecho de Ormuz sin autorización iraní y amenazaron con tomar "medidas apropiadas" contra quienes incumplieran esa restricción.
"Todos deben saber que la administración del estrecho de Ormuz nunca volverá a ser lo que era antes de la guerra", dijo el jefe negociador de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, al inicio de las conversaciones.
De acuerdo con fuentes consultadas por la agencia Reuters, la opinión general en los círculos de poder en Irán es que ningún país racional renunciaría a un mecanismo de influencia tan importante como el Estrecho de Ormuz.
¿Por qué Ormuz es tan importante?
Irán no confía en Estados Unidos, sobre todo después de que Donald Trump abandonara unilateralmente en 2018 el acuerdo nuclear vigente, así como los ataques de febrero en plenas negociaciones diplomáticas para un nuevo tratado.
De acuerdo con las fuentes consultadas por Reuters, si Irán cede en el asunto de Ormuz, Estados Unidos elevará sus exigencias en otros temas, como el programa nuclear y el arsenal de misiles, lo que supondría una rendición.
“El control de Teherán sobre el estrecho es una tremenda fuente de influencia en sus negociaciones con Estados Unidos para poner fin a la guerra”, indica un análisis del International Crisis Group.
El estrecho de Ormuz es la vía por la que pasa el 20% del petróleo del mundo, pero su importancia estratégica no se detiene ahí. También transita una quinta parte del gas natural licuado, un tercio del fertilizante, la mitad del azufre y un tercio del helio.
También es importante para la alimentación en la región. Gran parte de las importaciones de alimentos de Irán y los estados árabes del Golfo van hacia el oeste después de transitar por Ormuz, mientras que una parte considerable de la energía, los fertilizantes y otros productos esenciales del mundo van al este.
“Una interrupción prolongada de este flujo podría tener graves repercusiones económicas en todo el planeta, desde el aumento de los costos de transporte y la escasez de combustible hasta la inseguridad alimentaria generalizada a medida que una crisis de fertilizantes golpea durante más temporadas de plantación de alimentos básicos del mundo. La fabricación de todo tipo también podría sufrir pronto de escasez de insumos”, dice el International Crisis Group.
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¿Existen alternativas al estrecho?
Tres oleoductos a través de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Irak podrían servir como alternativas al estrecho. Juntos, pueden disponer de aproximadamente la mitad de lo que normalmente atraviesan Ormuz, aunque a precios más elevados.
Sin embargo, estos ductos también son vulnerables a los ataques, a las rutas marítimas bloqueadas y a los caprichos de la política interna.