Lo mismo para el Reino Unido, cuya prohibición se considera parcial.
Tensión con Brasil
Por otro lado, los planes de Estados Unidos de imponer un arancel del 25% a ciertos productos brasileños por acusaciones de prácticas comerciales desleales han suscitado una dura réplica del gigante latinoamericano.
Pero el gravamen entrará en vigor el miércoles, y se perfila como un importante punto de conflicto en la campaña electoral a solo unos meses de las presidenciales de octubre en Brasil.
Productos como la carne de res, el café y ciertas piezas de aeronaves quedarán exentos, al igual que algunos bienes que Estados Unidos no produce.
La Cámara de Comercio Estadounidense para Brasil advirtió recientemente que la medida sitúa a la mayor economía latinoamericana entre las que "enfrentan las condiciones más restrictivas para acceder al mercado estadounidense", con más de 11,000 millones de dólares en exportaciones afectados.
Washington reprocha a Brasilia por políticas que, asegura, han perjudicado al comercio estadounidense al "reducir el acceso a uno de sus principales mercados de exportación", justificó Greer al anunciar los aranceles.
Golpe a Canadá, uno de sus socios principales
El gobierno estadounidense anunció otros aranceles en los últimos días dirigidos a Canadá, uno de sus principales socios comerciales.
El lunes Ottawa fue objeto de un recargo adicional del 50%, que entrará en vigor dentro de un mes, debido "al trato discriminatorio de Canadá hacia los productos estadounidenses".
"Es una respuesta a las medidas de represalia" adoptadas por Ottawa tras los primeros aranceles impuestos por Washington en 2025. "Llevamos un año pidiendo a Canadá que los retire, que los modifique, que los ajuste", justificó el martes Greer.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró el martes que está "evaluando todas las opciones" para responder al aumento.
"Canadá hará lo que sea necesario para apoyar a sus trabajadores y sus empleos", precisó Carney ante la prensa después de hablar en la mañana con el mandatario estadounidense.
"Hemos acordado intensificar nuestras negociaciones en las próximas dos semanas", adelantó el primer ministro.
Estos nuevos aranceles se aplicarán a productos tan diversos como el vino, los palos de hockey o incluso el cemento, e incluirán los bienes que entren en Estados Unidos en el marco del acuerdo norteamericano de libre comercio T-MEC, que los dos países mantienen con México.