A pocos días de que la guerra con Irán cumpla seis meses, Estados Unidos da un giro a su estrategia para terminar con el conflicto y apuesta por una “guerra económica” que tiene el fin de colapsar al régimen que gobierna al país desde 1979.
"Hoy anuncio ¡LA OPERACIÓN ECONÓMICA MÁS APLASTANTE JAMÁS EMPRENDIDA CONTRA NINGÚN PAÍS! Será una guerra económica y un aislamiento en una escala sin precedentes", escribió el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Truth Social el miércoles por la noche.
"También anuncio que CUALQUIER país que permita que sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales brinden cualquier tipo de salvavidas a Irán afrontará a su vez TREMENDAS consecuencias económicas", agregó.
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Trump amenazó también a cualquier país que ayude a Irán a eludir las sanciones. (FOTO: Truth Social/realDonaldTrump)
¿El fin de las operaciones militares en Irán?
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, dijo este jueves que el plan de presionar a Irán con más sanciones y aislamiento tiene como objetivo el “colapso” del régimen iraní.
"Va a funcionar en Irán y va a hacer colapsar al régimen", dijo Bessent al canal CNBC. "Va a ser la mayor operación de aislamiento económico coordinado en la historia mundial", añadió.
Este plan contra Irán significa que es menos probable que Estados Unidos vuelva a realizar operaciones militares de gran envergadura contra el país, explicó Bessent.
"Si estamos aplicando la máxima presión económica, eso significa que probablemente no habrá una reactivación bélica a gran escala, pero enfatizaré que eso es por ahora", declaró.
Consultado sobre sus aliados, Bessent lanzó una advertencia: "(Están) con nosotros o contra nosotros".
Ante la pregunta de si Estados Unidos presionaría a China, señaló que "muchas conversaciones es mejor tenerlas en privado", pero instó a Beijing a "sumarse al plan".
Durante este conflicto, desencadenado por los ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos el 28 de febrero, Trump ha multiplicado las declaraciones incendiarias y los cambios de postura.
De hecho, las hostilidades han disminuido en el plano militar, a pesar de que el mes pasado se reanudó la guerra y saltó por los aires un protocolo de acuerdo firmado en junio.
Irán se burla, pero denuncia las nuevas sanciones
El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchi, quitó importancia este jueves al castigo económico anunciado por Trump, al afirmar que es la continuación de una "política fracasada" que le supondrá a Washington "una nueva derrota”.
El aviso de Trump no sirve más que para "distraer de la propia crisis de Estados Unidos: una deuda sin precedentes y unos intereses al alza. Redoblar la apuesta por una política fracasada le acarreará una nueva derrota y la enemistad de los iraníes", escribió Araqchi en la red social X.
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Sin embargo, horas después, la cancillería iraní acusó a Estados Unidos de "terrorismo económico" y de "crímenes contra la humanidad”.
"Sin duda, las sanciones económicas de Estados Unidos contra Irán, que atacan los derechos humanos fundamentales de cada ciudadano iraní, constituyen un caso de 'terrorismo económico' y de 'crímenes contra la humanidad'", declaró el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán en un comunicado difundido por medios estatales, en el que afirmó que los responsables de esta política "merecen ser juzgados y castigados por cometer crímenes tan atroces".
El 22 de julio, la inflación alcanzaba el 66% en los últimos doce meses, frente al 46% de febrero, y la moneda seguía su caída libre: el miércoles, un dólar se cambiaba a 1.88 millones de riales, frente a 1,65 millones justo antes del conflicto.
En un mensaje publicado en mayo, el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, había instado a las empresas a evitar los despidos y a los legisladores a adoptar medidas destinadas a apoyar la "economía de la resistencia".
Esta expresión, utilizada por primera vez en 2010 por su padre y antecesor, el líder supremo Alí Jamenei,quien murió en un bombardeo el primer día de la guerra, se refiere a la reducción de la dependencia del mundo exterior.