Bolsonaro lo presentó como un político del pasado, con "ideas que no funcionan más", y le preguntó: "¿Por qué las cosas están tan caras?".
Uno de los momentos más tensos llegó cuando el senador lo acusó de dar beneficios sociales "con una mano y sacarlos con los nueve dedos".
Se refería al dedo que Lula perdió en un accidente laboral cuando era obrero metalúrgico.
"No voy a permitir que un miliciano me llame nueve dedos", respondió el presidente, en referencia a acusaciones de vínculos de su rival con grupos parapoliciales. Bolsonaro se disculpó por lo dicho.
¿Derecha o izquierda?
Flávio Bolsonaro promete mano dura contra el crimen, libre mercado y cercanía con Estados Unidos, en la línea de su padre, Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de cárcel por intentar un golpe de Estado tras perder ante Lula en 2022.
En sus discursos capitaliza el malestar por el alza del costo de vida y la inseguridad.
Lula , que aspira a un cuarto mandato no consecutivo, apuesta al rechazo a un regreso de los Bolsonaro al poder.
Una encuesta del instituto Datafolha publicada el jueves dio un empate, con 50% de intención de voto para cada uno de los candidatos.
"En este momento no es simplemente una cuestión de izquierda contra derecha, porque el otro lado se mostró perverso. Resuelven todo a tiros, a golpes", dijo en Copacabana Melissa de Lunardo, una agente de salud de 52 años.
En Belo Horizonte, João Paulo, de 37 años, aseguró que aceptará una eventual victoria de Lula: "En las últimas elecciones perdimos y aceptamos. Fue muy triste, pero no renunciamos a nuestro Brasil".
Jair Bolsonaro sin embargo nunca reconoció públicamente la derrota ante Lula.
América Latina sigue la elección.
Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, la derecha ganó la mayoría de las elecciones presidenciales de la región.
Lula acusa a Washington y a Meta de intentar interferir en los comicios, en medio de un pulso judicial por supuestas acciones ilegales de ambas campañas en redes sociales. La empresa estadounidense lo niega.