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Nuestras Historias

Las verdaderas cifras del Covid-19

Si no hay super vacuna, entonces debe trabajarse a marchas forzadas con los medicamentos de prueba a fin de comenzar a aplicarlos, opina Iván Franco.
sáb 11 abril 2020 11:59 PM

(Expansión) – Hace un par de días el subsecretario Hugo López-Gatell dio a conocer que el total de casos confirmados por Covid-19, que al 9 de abril sumaron 3,181, no son el número de casos reales. Esto porque, miles de personas “escapan” al monitoreo y a las consultas en donde se puede comprobar que verdaderamente están infectados.

Si se considera al segmento adicional de infectados no reconocidos oficialmente, el número de casos de personas con Covid-19 en México llegaría aproximadamente a 26,519, al 8 de abril.

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Lo que dice el subsecretario es congruente, si consideramos que la tasa de infectados reconocidos por el gobierno ha sido anormalmente baja, y no parece reflejar la realidad que viven otros países con grandes ciudades, como Nueva York.

Más aún, si tomamos la cifra de infectados que sugirió el subsecretario de 26,000 personas, estamos ante un hecho crítico.

Tener esa cantidad de infectados en México, implica que la probabilidad de contagio entre la población o tasa de reproducción del virus es parecida a la de aquellos países que administraron con mayor laxitud la pandemia. Por ejemplo, España o la misma China.

Implica, además, que la política de confinamiento voluntario no ha dado resultados importantes ya que la tasa de contagiados reales no disminuyó en el tiempo. En otras palabras, la célebre curva de contagios nunca se aplanó en México.

Según los expertos, el aplanamiento de la curva implica disminuir la tasa a la cual los infectados contagian a otras personas; sin embargo, en los hechos, no significa que la gente no se vaya a contagiar por estar confinada. Simplemente, se contagian más lento.

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Modelo SIR (susceptibles, infectados, recuperados)

Aunque no soy no soy epidemiólogo, investigué los modelos SIR simples y me propuse elaborar uno propio, utilizando los parámetros “globalmente aceptados” sobre la probabilidad de contagios, periodo de enfermedad, tasa de recuperación y tasa de mortalidad.

Los resultados son congruentes con el dato provisto por el subsecretario. Es decir, según el modelo de propagación tipo SIR, el número de infectados totales al día 8 de abril, estaría alrededor de las 25 mil personas a nivel nacional.

Moviendo y ajustando los parámetros de este modelo, la cúspide o momento crítico de la pandemia en México sería alrededor del día 14 de mayo, donde el número total de infectados en México llegaría a varias decenas de millones de personas, solo considerando a las ciudades de más de 2,500 habitantes.

El total de contagios estaría llegando a su clímax en este momento, para después descender con cierta velocidad, pero, un par de meses después.

En espera de la súper vacuna

La etapa de las pruebas de detección ya quedó atrás. En virtud de la propagación que tendrá el Covid-19 en los próximos días de abril, la realización de pruebas masivas, si es que las hubiera, es poco relevante.

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Ahora, lo más importante, además de la preparación de los sistemas de salud, es buscar posibles métodos de curación.

Según el modelo de predicción SIR, en cuestión de tres semanas, no estaremos hablando de 26,000 infectados, sino de varios millones. El escenario es de película. Y, en este sentido, urge a las autoridades encontrar posibles métodos de recuperación con medicamentos alopáticos existentes. Sobre todo, para los casos que se complican.

Según el mismo Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias de México (Iner) existen alrededor de cinco sustancias que están siendo probadas por su comité de ética, como la cloroquina y el remdisivir, entre otras.

Existe evidencia en la literatura médica mundial de que estas sustancias han curado a ciertos segmentos de enfermos que han sido tratados con dichas sustancias, con resultados de más de 90% de efectividad. Hay al menos otras tres sustancias con las cuales el mundo está experimentando y que están probando la misma eficacia.

Sin embargo, algunos “expertos” nacionales e internacionales miran esto con desdeño ante la falta de pruebas contundentes y generalizadas de tales beneficios. Esto es un grave error. Aquí, es cuando los que no somos especialistas debemos reclamar a los que, si lo son, que tengan mayor seriedad y toma de riesgos.

Más allá de la esperada “súper vacuna” de Bill Gates, la estrategia que debemos utilizar ante el Covid-19 no es de prevención. Ya estamos entrando a la etapa crítica y el enfoque debe ser en la atención y en la cura.

Si no hay súper vacuna, entonces debe trabajarse a marchas forzadas con los medicamentos de prueba a fin de comenzar a aplicarlos en la población que pueda aceptarlos, minimizando así la tasa de defunciones, y la saturación de los hospitales del sistema de salud mexicano.

Nota del editor: Iván Franco es fundador y director de la consultora de inteligencia competitiva Triplethree International. Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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