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Nuestras Historias

El valor de la educación y sus posibilidades (segunda parte)

De forma aislada es más difícil poder acortar la brecha entre lo que ofrecen las universidades y lo que la industria y las empresas requieren, opinan Mauricio Hubard y Marcos Escobar.
mié 07 octubre 2020 07:00 AM

(Expansión) – "La educación genera confianza. La confianza genera esperanza. La esperanza genera paz”: Confucio.

Una frase de gran sabiduría, la esperanza mueve al mundo, a las personas, la esperanza nos lleva a buscar un mejor futuro, a emprender un negocio, a invertir en el país, etcétera; sin esperanza, la vida se estanca, se elimina, por ejemplo, el esfuerzo de educarse a uno mismo y tratar de tener movilidad social hacia un mejor nivel de vida tanto en el presente como en las siguientes generaciones.

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La semana pasada hablábamos de cómo la educación tiene grandes oportunidades para ser un motor de desarrollo y superación de nuestro país. En el artículo de hoy queremos enfocarnos más hacia las oportunidades que nos representa a Nivel Superior e Investigación, sin que excluya que a niveles básicos y medios no se requiera un esfuerzo de gran relevancia.

En los temas de Educación, y en general en toda la Academia, existen muchas brechas que han hecho difícil que haya una mejor integración con la Industria o Iniciativa Privada (IP), así como con el Gobierno. Sin duda se han generado esfuerzos con buenos resultados, pero estamos muy lejos de lograr el impacto esperado y que se genere la inercia que lo vuelva un motor del desarrollo.

Algunos ejemplos son los clústeres aeroespacial en Querétaro, automotriz en el Bajío o el energético en el norte del país, donde se juntaron los tres sectores, pero han sido esfuerzos aislados y que deben replicarse a gran escala en México, para otras industrias y sectores donde tengamos o podamos desarrollar una ventaja competitiva.

OPINIÓN: Inversión y cambio de chip en rescate de la educación

Y por qué no, darle una vocación al país, así como Irlanda se volcó hacia el desarrollo de software e innovación, o Corea del Sur se enfocó en desarrollo de tecnología de punta, y que haya una apuesta seria hacia la Investigación y Desarrollo (I&D). Que México no sea sólo un eslabón en la cadena logística para abastecer al mercado más grande del mundo, sino que podamos generar una industria mexicana innovadora, no solo ensambladora, que genere valor más allá de su ubicación geográfica.

Para lograr esto, es muy importante que incluso entre las instituciones académicas, sobre todo entre instituciones privadas, se pueda colaborar de forma más proactiva, rompiendo paradigmas y buscando sinergias. No verse únicamente como competidores para buscar más matrícula, sino como integrantes de un sistema con un fin común, con acciones coordinadas, y buscando un impacto real en el desarrollo de México.

OPINIÓN: Tragedia educativa, ¿nos sentamos a verla o hacemos algo?

De forma aislada es más difícil poder acortar la brecha entre lo que ofrecen las universidades o instituciones de educación superior y lo que la Industria y las empresas requieren.

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Maestros se resisten a abandonar a sus alumnos en esta zona indígena de Guerrero

También se vuelve relevante que la industria y las empresas se vinculen más con la academia. Que estén alineados en expectativas y necesidades, que no vayan en sentidos diferentes y que busquen también un fin común. Para esto, una forma es que las instituciones de Educación Superior, públicas y privadas, entiendan los requerimientos de los diferentes sectores, y que la IP se involucre más directamente en la generación de planes de estudio, desarrollo de laboratorios e investigación conjuntos, y patrocinando e invirtiendo en profesores y equipos de académicos.

Es indispensable el ofrecer sueldos competitivos en la academia a fin de lograr atraer al mejor talento, que es el que va a preparar a los empresarios, profesionistas y científicos del futuro, y la investigación de calidad antes mencionada. Y por supuesto, que el gobierno no deje en apostar en este desarrollo de capacidades y talentos.

Esto nos ayudará incluso a acercar más a los egresados a las necesidades reales de las empresas y los gobiernos, siendo un semillero de profesionistas que están más cercanos a estas necesidades, y que tanto la curva de aprendizaje como el costo de nuevos talentos sean menores, haciéndolos más atractivos en el mercado laboral.

Como dato interesante. De acuerdo con la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, México tiene menos del 18% del número de patentes que Alemania, menos del 12% que Corea del Sur y menos del 5% que Estados Unidos , patentes que pueden llegar a generar importantes ingresos a compartir entre IP y Academia.

OPINIÓN: Romper esquemas y aprehender la vida

En México se le invierte a la Ciencia e Investigación 0.3% del PIB, cuando en esos países se invierte 3.1%, 4.5% y 2.8% respectivamente . Competir en un entorno global, implica estar a la altura de con quién queremos competir, y no entrar con una clara desventaja, limitando así el interés de las empresas por la academia, la ciencia y la investigación en México.

Apostándole a cerrar estas brechas, a trabajar en conjunto academia-industria-gobierno, a tener más I&D, y una claridad de dónde podemos ser relevantes a nivel mundial, seguro estaremos moviéndonos en la dirección correcta para un mayor desarrollo de México y darle una mejor calidad de vida a la población. ¡Esa es la esperanza a la que debemos apostar!

Nota del editor: Mauricio Hubard es Fundador y Presidente de Juntos Financiera , estudió Relaciones Industriales en la Universidad Anáhuac del Sur, graduado de la escuela de Negocios de Harvard (Harvard Business School) en la maestría ejecutiva “Owners, President Management Program, OPM “ en la generación 34, es miembro activo del Harvard Alumni Association; Desarrollo de Instituciones Financieras en el JFK School of Goverment de Harvard. Síguelo en Twitter .
Marcos Escobar es Director de la División de Ingenierías en la Anáhuac Querétaro, estudió Ingeniería en Electrónica y Comunicaciones en el ITESM Estado de México, obtuvo el Doctorado en Ingeniería Eléctrica en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), y tiene experiencia como académico en varias universidades, y ha trabajado en empresas líderes como McKinsey & Co., Grupo Posadas y Mastercard. Escríbele a mescobar@alum.mit.edu o marcos.escobar@anahuac.mx. Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente a los autores.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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