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La tecnología puede salvar al planeta

Hoy lo importante es tener un horizonte claro: trazar el camino hasta donde queremos llegar y cuáles son las condiciones para transitar el terreno de la mejor manera posible, apunta Juan Bello.
vie 12 marzo 2021 07:00 AM

(Expansión) - El cambio se venía haciendo palpable desde hacía mucho tiempo, pero la pandemia lo llevó al extremo: el nuevo consumidor ya no busca tanto el mejor producto o el mejor servicio cuando se conecta con una empresa, sino que demanda responsabilidad, empatía, un manejo cuidadoso del planeta y un compromiso real con la comunidad con la que interactúa.

El propósito llega así al centro del escenario y desplaza otras miradas que llevaban años en el mundo corporativo. La intención ya no es ganar el máximo de dinero, capturar la porción más grande del mercado ni producir la mayor cantidad posible de bienes. Hoy la idea es hacer las cosas bien y tener la mayor claridad posible respecto de por qué las hacemos.

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La tecnología resulta una aliada perfecta en esta transición. La explosión del teletrabajo en el último año redundó en una caída considerable en la emisión de dióxido de carbono, debido a la menor cantidad de traslados y a la disminución notable de vehículos circulando por las calles.

En líneas generales, las arquitecturas de nube representan un enorme aporte para el planeta: relevamientos recientes detectaron que las migraciones hacia cloud pública pueden reducir la huella de carbono en 59 millones de toneladas al año, una cifra equivalente a eliminar 22 millones de automóviles de las calles.

La relación entre sostenibilidad y tecnología tiene innumerables aristas. Una fábrica que se automatiza con inteligencia artificial minimiza los desperdicios durante el proceso de producción, ya que logra una planificación tal que la cantidad de materia prima utilizada es altamente precisa, además de que habilita un mayor uso de materiales reciclados.

El mantenimiento predictivo de las plantas y de los activos tecnológicos, por su parte, garantizan la eficiencia energética. Y las soluciones de logística permiten optimizar los recorridos de los transportes -sin contar que en el futuro inmediato comenzarán a prevalecer los vehículos autónomos, diseñados desde su concepción para ser más verdes y limpios-.

La digitalización también funciona como llave para potenciar la economía circular, las redes de negocios y, con tecnologías como blockchain, los máximos niveles de transparencia.

Pero además, las nuevas tecnologías aplicadas liberan el potencial humano y promueven una mejora en la calidad de vida. ¿Por qué una persona haría dos horas de cola en una sucursal bancaria si puede resolver todo en dos clics allí donde esté?

La democratización de la vida digital permite -si se generan las aplicaciones adecuadas- educación para todos, salud de alta calidad -incluyendo diagnósticos médicos remotos de alta precisión gracias al big data, la inteligencia artificial y las herramientas analíticas- y hasta mejores derechos ciudadanos -en la medida en que avancen las iniciativas de gobierno digital-.

Mejores servicios, mejores experiencias para los clientes, mejores niveles de atención en la medida que los chatbots incrementan sus capacidades.

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La innovación también juega un papel fundamental en términos de inclusión y diversidad. El home office rompió todas las barreras en materia de búsqueda de personal: nunca antes fue tan poco relevante el origen o las características del postulante. El talento ganó por completo la batalla.

No se trata de un tema menor: la consultora McKinsey afirma que las empresas más diversas son también las que tienen mejor orientación al cliente, mayor satisfacción por parte de sus empleados y una capacidad de toma de decisiones más lúcida. Esto es solo el principio: los sistemas de recursos humanos guiados por inteligencia artificial tenderán a decidir las contrataciones sin ningún tipo de sesgo humano.

Estamos en la era del propósito. Hoy lo importante es tener un horizonte claro: trazar el camino hasta donde queremos llegar y cuáles son las condiciones para transitar el terreno de la mejor manera posible. Cuando lo hagamos seguramente encontraremos una herramienta tecnológica disponible que nos acercará al destino elegido.

Nota del editor: Juan Bello es Business Head LatAm de GlobalLogic. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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