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El camino hacia la transformación educativa y laboral

El panorama que muestra qué habilidades y conocimientos son más valorados y qué nuevos elementos se deben de incluir en los sistemas de formación son cada vez más evidentes, opina Alejandro Jaimes.
mié 18 agosto 2021 11:59 PM

(Expansión) - Con o sin pandemia, hay diversos factores que nos permiten afirmar que ya vivimos en un mundo diferente al que estábamos, por ejemplo, la forma en la que se ha vuelto cada vez más esencial la incorporación de la tecnología y la innovación en nuestra vida, la ya muy necesaria transformación digital.

Gracias a la tecnología, la cantidad de información almacenada crece cuatro veces más rápido que la economía mundial, el conocimiento humano se multiplica cada 13 meses, la nanotecnología cada dos años y que las innovaciones tecnológicas, como el Internet de las Cosas, duplica el conocimiento cada 12 horas.

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Aunque estas tendencias no son nuevas, definitivamente fueron aceleradas por la situación extraordinaria que continuamos atravesando, la cual también ha tenido un fuerte impacto en ámbitos como el educativo y el profesional. Lo más importante de esto es que ya no hay marcha atrás, la actual situación presenta retos importantes que es necesario atender con las herramientas adecuadas, pero sobre todo adaptadas a las necesidades de la nueva realidad, cada vez más digital.

Expertos y directivos de diversos sectores y empresas coinciden y nos dicen que 65% de los niños que están cursando su educación básica se graduarán para un trabajo que aún no existe y que 60% de los empleos que se van a requerir en el 2030 aún no han sido diseñados. Para el 2025, tan sólo en Estados Unidos, dos tercios de los trabajos requerirán algo más allá de la actual educación obligatoria que marca el mapa curricular.

¿Qué implica todo esto? Sin duda, un cambio en el modelo educativo actual en el que ya no bastará tener un certificado o título profesional. Una adecuación que dejará atrás a las instituciones de educación superior que mantengan sus programas educativos rígidos y con la estructura física habitual de aulas, maestros y alumnos en horarios fijos y clases predeterminadas, así como costos elevados de operación.

Lo anterior implica que tendrá más valor una cartera digital de habilidades, credenciales, insignias y certificaciones que incentiven y acrediten al estudiante como competente y capaz de realizar funciones específicas.

Este cambio es urgente, ya que afuera de las aulas la demanda de habilidades requeridas en los lugares de trabajo está cambiando. Varios reportes recientes estiman que en la actualidad 8 de cada 10 nuevos empleos se están generando en campos que tienen un componente importante de innovación: tecnología manufacturera, big data, finanzas, desarrollo urbano, medioambiente, biotecnología y robótica, entre otros; con ello, los perfiles profesionales y sus requerimientos también se están transformando.

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Por supuesto, no hay que descartar la importancia de cerrar la brecha en habilidades clave que no estén relacionadas a tecnología e innovación, tales como comunicación de negocios, manejo del tiempo, manejo de ansiedad, resiliencia, toma de decisiones y varias más, que, de acuerdo con Shelley Osborne, autora del libro “The Upskilling Imperative, estas habilidades generales tuvieron un considerable incremento de demanda de 2019 a 2020 a la par de las relacionadas con manejo y análisis de datos, como el manejo de soluciones basadas en la nube, inteligencia de negocio y machine learning, así como automatización.

El panorama que muestra qué habilidades y conocimientos son más valorados y qué nuevos elementos se deben de incluir en los sistemas de formación son cada vez más evidentes.

Estamos ante una revolución en todos los aspectos, cada vez son más las empresas que exigen profesionales capaces de afrontar con éxito los retos del futuro y, a la par, cada vez deben de ser menos las instituciones educativas que no estén listas para gestionar y ofrecer un modelo educativo innovador y a la vanguardia, así como las herramientas necesarias a sus estudiantes para que puedan lograr sus metas no sólo mientras estudian, sino toda su vida.

Nota del editor: Alejandro Jaimes es Vicepresidente Comercial y de Marketing en Territorium. Es experto en políticas públicas. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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